Había llegado a su casa suspirando, totalmente silenciosa con su llegada, botó su portafolio en algún lugar de la sala, suspirando. Frotó sus ojos y se dirigió a la cocina para tomar un vaso de agua, estaba estresado, su ceño estaba reunido desde la tarde, miró los cuadros colgados en las paredes y pareció relajarse un poco.
Esa sonrisa siempre había causado ese efecto en él, calma y tranquilidad.
Era viernes y el cielo estaba nublado anunciando la caída inminente de las gotas de aguas, el cielo tampoco parecía estar de humor hoy. Yoongi se permitió alegrarse un poco porque mañana no tendría trabajo, podéis relajarse. Subió las escaleras y se encaminó hasta su habitación, miró la cama matrimonial y soltó otro suspiro, todo le recordaba a él.
Lo extrañaba, anhelaba su presencia y su compañía, era demasiado tarde para pedir su vuelta.
Se encaminó al baño, oyendo los truenos y mirando por la venta los relámpagos que amenazaban fuertemente mientras caían en algún lugar, se estremeció un poco cuando se quitó la ropa y dejo al agua correr para que llenara la tina. Su pálido cuerpo, delgado y algo desnutrido, no había comido bien en meses, apenas si el apetito aparecía.
La tina se llenó, cerró la llave antes de que el agua se desbordara. Su vuelo se fue metiendo lentamente en la tina hasta quedar completamente abrazado por aquel elemento, empezó a enjabonarse, limpiando su cuerpo.
"Menuda vida de mierda" pasaba aquel pensamiento por su cabeza, gruñendo al recordar todas las cosas que le habían sucedido, todo su trabajo era un porquería, lo había dado todo para perderlo en un segundo.
Estaba perdido. Quitó el jabón de su cuerpo al enjuagarse, se enrollo en una toalla, sintiendo como una pequeña brisa le dió un escalofrío, abrazándose a sí mismo. No tenía a nadie que lo abrazará así que tenía que hacerlo el mismo.
Se miró al espejo una última vez, escupiendo sobre su reflejo, todo era su culpa.
Sus pasos le llevaron hasta su habitación, se puso ropa; la primera que hayo para después tirarse a su cama, suspirando. Olfateo, sus fosas nasales bailaban con aquél olor y su corazón parecía dar un brinco, eso le hacía feliz.
Parecía que el cielo se había tranquilizado, solo estaba asustando a la gente, comenzaba pronto a oscurecer siendo necesario que se levantará y prendiera la luz de la habitación para no estar en la oscuridad. Silencio, eso era lo único que había.
Secó su cabello brevemente y botó la toalla por algún lugar del cuarto, siempre hacía lo mismo, poco le importaba. Salió de aquella habitación, no quería estar ahí, esa cama y esas paredes que tanto le habían costado a su ex pareja decorarlas, le lastimaban.
Cualquier recuerdo de él dolía. Peor Yoongi no quería admitirlo.
Bajo las escaleras, mirando las paredes, sabía porque no pasaba tanto tiempo en su casa, porqué la misma siempre se encargaba de atormentarlo cada segundo. Caminó hasta la cocina, comió lo primero que encontró, regañandose a sí mismo por no poder cuidarse más.
"Si el estuviera aquí seguro se encargará de golpearme por ser tan irresponsable", pensó. De pronto un sentimiento de amargura cruzó su cuerpo, tuvo ganas de vomitar pero se tragó aquello, no devolvería la comida que con suerte acababa de masticar.
Dejo los platos en el lavabo, prometiendo lavarlos después y subió las escaleras, de nuevo. Pero no obstante, subió hasta el último piso, la azotea.
El aire frío golpeó su cara, haciendo que sus ojos se cristalizasen, trago sus ganas de romperse a llorar sentándose en el suelo frío.
Miró a la Luna, siendo un poco opacada por las nubes que estaban frente a ella. Aún así sonrió, su brillo iluminaba la oscura azotea, no se preocupó de prender las luces, solo estaría un momento ahí.
-Hola ¿Cómo has estado? -habló por primera vez, recibió un silencio como respuesta, no le tomó mucha importancia porque ese silencio le animaba a hablar-. Te ves tan hermosa como siempre.
Quiso sonreír pero una mueca se asomó en su rostro.
-Yo realmente lo extraño ¿Lo sabías? -se pegó un su mejilla, riendo sin gracia-. Por supuesto que lo sabes, siempre te lo repito...
Silencio, suspiró y retomó la palabra.
-Solo necesito hablar de él con alguien, tú siempre estás aquí, supongo que no soy el único loco que te habla -su voz se quebró-. Sus fotos, cada vez que las veo me digo a mi mismo que debo continuar a pesar de todo pero es imposible. Yo no quería estar lejos de él, todos mis planes era con él a mí lado. ¿Por qué las cosas terminaron de esta forma? Estoy asustado, no quiero todo el tiempo estar constantemente pensando en él.
Las lágrimas se deslizaron de sus ojos mojando sus mejillas, sin importarle.
-Joder, es tan duro continuar sin él. Hoseok era mi todo y siempre lo será, no entiendo porque se tuvo que ir. Extraño su olor, su tacto, su risa, me pregunto como se sentiría probar sus labios de nuevo. Han pasado meses y no logro superarlo -su voz se quebraba más y más por el llanto, secó con fuerza sus lágrimas frotando su brazo en su rostro-. Jamás podré hacerlo, yo soy un idiota por dejarlo ir. Amo su sonrisa, la forma en la que sus ojos brillaban al verme, las caras que solía poner cada que bailaba, el baile es lo que más ama. Él es fantástico en eso...
Por su mente pasaban todos aquellos momentos junto a él, su corazón pareció romperse por cada uno de ellos.
-Platicamos tantas veces sobre un futuro, cuantos hijos queríamos, la idea de comprar esta casa fue suya, siempre soñó con vivir aquí. No es lo mismo, era lo que soñamos y más sin embargo no me siento conforme con esto. Sí el no está esta casa no vale la pena. Alguien como yo no vale la pena.
La Luna estaba brillando aún más, las molestas nubes se habían dispersado, el aire que pegaba en su rostro mojado por las lágrimas le hacía estremecerse.
-Yo lo amó pero no puedo creer que el mundo haya sido tan injusto para arrebatármelo.
Las imágenes de aquella fuerte pelea pasaban por su cabeza destrozando su corazón, la lluvia que azotaba en las ventanas de esa misma casa esa noche, la noche en donde el destino fue tan cruel con el par de amantes.
-Siendo honesto, siempre daré todo por él y por su recuerdo, yo tuve la culpa de que él ya no esté aquí, me siento tan culpable. Nunca lo merecí, Luna...
Lloró, abrazándose a sí mismo, era lo único que tenía.
-Solo espero que mi hermoso y bello esposo Hoseok escuche todo lo que tenga que decirle. Él está bien ahora, ¿Cierto?
Yoongi flasheo el recuerdo de cuando Hoseok dio su último suspiró, sintiéndose roto y enfermo de pronto. Había perdido al amor de su vida.
-Donde sea que él esté, espero que te esté contando cosas buenas sobre mí, así como yo lo hago con él. Luna si puedes, por favor, dile que lo amo.
Sonrió un poco volviendo a su silenciosa casa.
🌙
Yoongi le decía a todas las noches a la Luna sus pensamientos sobre Hoseok.
Anhelando que Hoseok donde sea que estuviera también le contara cosas sobre él a la Luna.
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Sope AU's !
FanfictieÚnicamente oneshots, pequeños drabbles e ideas del Yoonseok. Au's de cualquier tipo. Advertencia: Muchos pueden contener algún contenido delicado de leer, en caso de ser así abstenerse de continuar leyendo. TODOS SON DE MI PROPIEDAD, NO COPIEN NI A...
