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¿Alguna vez se han sentido tan furiosos porque los hayan traicionado? No es algo que se perdone a la primera, ni mucho menos si en medio de aquello hay más factores que sean sumamente terribles.

Una ruptura porque tu ex te engaño, perder a amigos importantes y que tu madre haya engañado a tu padre y por ende tienes que dejar todo lo que ya tenías planeado en tu pueblo natal para irte y "olvidar todo ese mal trato que te ha dejado todo esto.

A causa del divorcio que se estaba dando, mi padre decidió que era mejor irnos a Seúl, dónde podríamos olvidarnos de mamá. Es algo triste, pues al igual que papá me sentí traicionado. Sentir que todo lo que ella me decía era pura cortina de humo y realmente ella no lo sentía, solo lo decía por compromiso como madre.

Ahora tuce que dejar toda mi vida de lado, por algo que se pudo evitar desde un inicio, pero con los problemas exteriores a mi familia como el engaño de mi ex y perdidas de amigos... Simplemente mi padre no pudo tomar una mejor decisión de irnos.

- Yeonjun. Es hora de irnos. - Yeonjun miró a aquel hombre que le había roto sus pensamientos.

- De acuerdo.

- ¿No te despedirás de tu madre?

- ¿Aún con lo que hizo? - alzó una ceja. - creo que paso.

- Hijo, hay veces donde la vida es así. Tómalo cómo algo positivo, ya nos hacía falta salir de la misma rutina. - dio una palmadas en el hombro del joven.

- Bien, le mandaré un mensaje cuando ya estemos en Seúl. - suspiro.

- Eres un caso, Yeon. Pero eso sí, tarde o temprano la tendrás que ver, Yeonjun.

- Créeme que de eso estoy muy consciente. - dije sin interés rodando los ojos, comenzaba a fastidiarle el hecho de hablar de ese tema.

El mayor encendió su auto, el trayecto era callado, cuando el anterior mencionado decidió hablar.

- Por cierto. ¿Paso algo con SooRa? No ví que te despidieras de ella, se supone que es tu novia. - lo codeo.

- Ah, eso.... Ya no más, me engaño con un tipo de mi escuela - dijo restándole importancia. - de igual forma, no vale la pena estar con alguien que no vale la pena.

-Teníamos que ser padre e hijo, nos cuernearon.

- Wow, definitivamente esto no es coincidencia, algo tenemos. - rio sin gracia.

- Pero y entonces... ¿Quién se quedará co-...

-¡Cuidado! Casi atropellas a un perro. - dijo un Yeonjun asustado.

- ¡Si lo vi, tarado! - lo miró enojado. - En fin, ¿e qué estábamos? Ah, sí tal vez algún día encuentres a la indicada.

- Lo mismo digo para tí, WoonJun.

- Ey, más respeto para tu padre.

- ¿No acaso nos estábamos alentando por nuestros líos amorosos? - dijo intentado sonar confundido.

- Sí, pero yo sólo a tí. Yo ya soy un viejo, tu tienes más por vivir.

- Eso dicen todos. No seas aguafiestas, como muchos dicen, para el amor no hay edad.

- En vez de estar hablando de amoríos, debemos checar mejor si te van a aceptar en la preparatoria donde te recomendé.

- ¿Qué? Choi WoonJun, te dije que yo quería buscar. - lo miro bufando.

- Eso sería un proceso bastante largo, Yeonjun. Si no nos apresurados en conseguirte escuela perderás el año. ¿O eso es lo que prefieres?

- Si tengo la opción de yo ir a buscar la preparatoria, entonces si quiero perder el año - dijo cruzandose de brazos.

- Mira, mejor ya bajate del auto que ya llegamos.

El joven desabrocho su cinturón de seguridad y bajo del auto. Por fin se encontraban en Hongdae, Seúl. El ambiente era genial, casa coloridas y personas yendo y viniendo. Entraron al edificio para ir al departamento que su padre había adquirido.

Al entrar se divisó a una señorita, deduciendo que era la recepcionista. Esta con una mirada coqueta enfocada en el adulto.

Yeonjun subió con sus maletas por el ascensor mientras pu padre se quedaba con su platica "amistosa" con la mujer. El departamento era espacioso y muy bonito. Tenía todas las comodidades de una casa para dos personas.

El chico se permitió checar todo a su al rededor, llegando unos minutos después a lo que sería su cuarto. Este empezó a acomodar sus maletas y limpiar un poco su espacio. Para él era genial tener baño propio.

- Creo que terminé por hoy. - el joven se aventó a su cama y cayó rendido, puesto que ya no despertó hasta el día siguiente.

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¿Alguna vez se han sentido las personas más desafortunadas de la vida? No hay que minimizar ninguna situación, porque puede haber cosas peores que otras, pero diferentes reacciones. Nuestra protagonista ha sido diagnósticada desde temprana edad con una enfermedad poco común. Tourette, una enfermedad mental, específicamente un trastorno neurológico.

Es algo que definitivamente nadie quiere tener ni siquiera nuestra protagonista, pero no es algo que se pueda decidir. La joven de igual forma trataba de tener una vida normal, pero era difícil si ella no podría controlarse por el nerviosismo.


Cada que intenta recibir ayuda de alguien ajeno, este terminaba golpeado, no es algo que ella quisiera, era difícil vivir con esa enfermedad y más difícil ser de aquellas personas que les pasaba constantemente por ser demasiado tímidas y nerviosas.

La chica tenía la mala fama de golpear personas, y por ende su unica amiga.... era su madre. Nadie en la escuela se le acercaba y mucho menos le hablaban, era ella con su soledad, y estaba consciente del porqué no la querían cerca de ella y aceptaba vivir así.

Su hermana la ignoraba por completo incluso en situaciones extremas, está era una chica sana y completamente sociable. Para la anterior mencionadas, tener una hermana con discapacidad, era una tortura y la fastidiaba de cierta manera.

Nuestra protagonista siempre ha querido una vida normal, que la quieran como es y tener bastantes amigos. Y lo qué más deseaba es terminar por fin con aquellos tics. Que los toques que sus médicos le daban, dieran frutos y por fin pudiese ser una joven normal.

Lamentablemente, por como la joven es, son cada vez más constantes sus tics, así que ya estaba acostumbrada.

- Moari-ssi baja a desayunar, ya se hace tarde, cariño - habló la mujer desde la cocina.

- P-pero ma... Hoy es sábado....

- Oh, de verdad que soy distraída, crei que era viernes, entonces si quieres ve a dormir otro rato. - se comenzó a acercar a la joven para acariciar su cabello, pero se detuvo cuando su hija le dio un manotazo.

- P-perdón, n-no quise hacerlo...

- Tranquila, cariño. Yo lo sé perfectamente, ve a descansar, es muy temprano.

La chixa asintió y fue de nueva cuenta a su habitación.

- ¡Ya, Sung Bae Rim! ¿Por qué no me dijiste que hoy es sábado?

- ¿Qué? ¿Hoy es sábado? Creí que era viernes, por eso me levante. - dijo lq chica cruzandose de brazos.

- Siempre es lo mismo contigo Bae....

La joven escuchaba los regaños y la pelea que comenzaba a formarse con las mujeres abajo. Constantemente peleaban por todo y más si se trataba de Moari. Simplemente su hermana no la quería en la vida, tenía que soportarla en la casa y en la escuela por ir en el mismo salón.

¿Por qué iban en el mismo salón? BaeRim, perdió un año, por un accident que pasó con su hermana menor, teniendo que irse del país para ir con mejores médicos. Para elma fue una tortura salir de su rutina y para colmo perder un año de sus estudios.

Desde ese día, nunca volvió a dirigirle la palabra a la menor, es como si no existiera para ella. Por más que Moari exprese que la quiere, para ella solo es alguien que vino a destruirle su vida y planes.

Editado: 25/07/2022

Tourette [Choi Yeonjun]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora