dieciséis.

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Emprendí un camino no muy largo. ¿Es que no había por aquí un lugar para pasar la noche?

Buscando y buscando,al final veo un pequeño puente no muy grande y ni siquiera era alto,estaba ahí para ver el río pequeño que asomaba sin mojarte los pies. Al ser chiquitito,era acogedor,aunque no sé cómo mierda un puente va a ser acogedor. Pero era mejor que vivir con el aire dándome en la cara mientras duermo. Pasé. Dejé mis bolsas en el suelo y me preparé la pequeña manta que me dio Marilyn,cuando todos me dieron cosas para llevarme. Me tumbé en el suelo,recostando mi cabeza contra la pared y arropándome,esta sería mi primera noche de muchas aquí.

Pensé. No podía dormir. ¿Acaso podría hacerlo teniendo tantas cosas ocupándome la mente? No.

¿Serían así mis calurosas noches de verano,y las más heladas de invierno? En invierno me helaría,seguro. Y en verano estaré rodeado de ranas o renacuajos que salen del pequeño río a veces.

Dagh. Qué asco.

Me duele todo el cuerpo.

De repente escucho un ruido. Algo parecido a un crash y siseos.

Mierda,más seres vivos por aquí cerca,ahora,no.

Es muy tarde y mañana tengo instituto y digamos que lo que me apetece ahora es dormir aunque no me encuentre en las mejores condiciones para hacerlo.

Observo una luz. Es la del orfanato. Oh,vaya. Lo veo desde aquí. Supongo que lo veré cada noche. O cuando necesite estar aquí. He pensado que los días más fríos del invierno,me quedaré a dormir en el orfanato. Me han dado un plazo de tres días dejándome dormir allí. Y los gastaré en invierno. Cuando el frío hiele mis huesos y no haya manera de darme calor. Es mirar al orfanato y pensar en toda la gente que estoy dejando atrás. Sé que me sentiré muy sólo. Yo y yo mismo. No noto el calor de la cama,no veo a Marilyn diciendo que nos durmamos ya,no oigo a Olga cantar a los niños pequeños ni a la señorita Kerr supervisando las habitaciones. No oigo a Reen ni a Charlie ayudarme a que Gale esté mejor,ya que está triste de nuevo.

-Michael.

Alguien me llama.

-Michael.

¿Pero qué...?

-Michael ,mierda, estoy aquí.

-¿Clea?

-No,soy un fantasma.-dice irónicamente.

-Qué graciosa.

-¿Estás bien?

-Si.

-Mientes.Sé lo que estás pensando.

-Ah,pero...

-Nada de peros,venga,a dormir.

-Es que yo...

-Duérmete.

-Pero...

-¿Tienes miedo?

-Un poco.

-Sé que en realidad tienes mucho. Ven aquí.-dijo haciendo ademán con su mano de que me acurrucara en su hombro. Estaba frío y duro. Tal como si fuera una pared.

-Te quiero Clea,pareces buena gente.

-Soy igual que tú Michael. Exactamente igual.


Anomalías.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora