Se escuchaban jadeos, gritos, muelles de camas, como una noche cualquiera en ese club pero lo que hacía diferente aquella noche de otras fue un encuentro que hubo en la habitación de un muchacho rubio.
Después de que el muchacho rubio descubriera quien era el misterioso hombre que pago por él, un destello de esperanza asomo en su mirada hasta que recordó de que era capaz Doflamingo, era un hombre muy poderoso demasiado.
-¡Estas loco! Como se te ocurre volver aparecer aqui. - Sanji se puso defencivo mirando por la pequeña ventana de su habitación para después poner la oreja detrás de la puerta de su cuarto por si escuchaba pasos de alguien, no quería que nadie oyera la voz de Kid.
-¿Loco? Si, tal ves. - Dijo de una manera despleocupada el pelirrojo. - Quiero que me cuentes todo lo sucedido después de que Doflamingo me prohibiera ver a Law. - Su semblante se volvió serio haciendo estremecer a Sanji, él no quería contarle lo sucedido temía que el pelirrojo se volviera loco y empezará una masacre donde claramente él tenía todas las de perder.
-Kid... Law... Esta... -Empezó Sanji a tartamudear hasta que un ruido en la puerta les interrumpió.
Sanji se acerco con cautela no tenía ni la más remota idea de quién podría ser.
-¿Quién es? - Dijo con la mano en el pomo.
-S-soy yo... Kuro... - De pronto se escucho como caía al suelo, pero esas palabras fueron suficientes para que Sanji supiera de quien se trataba, al abrir la puerta los ojos de Sanji y Kidd se quedaron perplejos en el suelo yasia un Law con toda su ropa desgarrada, con varias heridas y como no... Saliendo sangre de su entrada.
Sanji se apresuró a cargarlo para luego tumbarlo en su cama, Kidd se acerco a Law con la mirada vacía y empezó a observarlo de arriba abajo, había pasado tiempo sin verlo pero noto cada herida, cada cicatriz nueva que tenía el pelinegro como sus ojeras habían aumentado y sobre todo se percató en el rojizo de sus muñecas como si hubiera sido encadenado.
Antes de que Sanji pudiera soltar una palabra Kid se acerco a él cogiéndole del cuello de la camisa estampandolo contra la pared.
-¿Porqué? ¿¡PORQUÉ LO PERMITÍS!?
-Acaso... ¿De verdad crees que
queremos esto?-Sanji no pudo contener más sus lágrimas, toda la tensión del día por la noche de Luffy, ver ahora a Law en ese estado y también ver como Kid soltó alguna lagrima mientras miraba a Law había sido el detonante de sus lágrimas.
-Tu crees enserio que ¿hemos elegido esta vida? ¡No! ¡Nos arrebataron todo! ¡Nos vendieron como perros al mejor póstor! Cada noche me acuesto deseando no volver abrir los ojos... Deseando que ningún otro baboso se ponga encima mía, deseando ver a Law y a Luffy sonreír. ¿Quieres saber lo que sucedió? ¡Ahí esta delante tuya! Doflamingo lo tiene cautivo para que nadie lo vea, para que nadie le toque, como si fuera un perro incluso lo tiene encadenado con esposas, pocas veces lo deja salir ¡tiene hasta un guardia en su puerta!- la expresión de Kid fue una mezcla de tristeza e ira. - Así que si me disculpas ¿podrías soltarme? Para llamar a Nami y ¡salvar a Law!- Kid hizo caso sumiso y soltó a Sanji, mientras el rubio marcaba desesperado en el teléfono que había en el cuarto mientras que Kid fue a sentarse al borde de la cama junto a Law, no dejaba de pensar en mil cosas de todo lo que pudo a ver hecho para evitar que Law acabará así.
Acariciaba la mejilla del pelinegro hasta que vio que empezó a reaccionar, Law empezó abrir los ojos con pesar hasta encontrarse con la mirada de Kid, este se puso nervioso hacia tanto tiempo que no se miraban y mil sensaciones recorría todo su cuerpo.
-E...Eus..tass...-Consigio decir Law con una leve sonrisa en su rostro.
-Law... - Kid no pudo aguantar más sus lágrimas y empezó a llorar poniendo con cuidado su cabeza en el cuello de Law. - Lo siento... Lo siento... Lo siento tanto... Perdoname...
-Y... Yo te... amo.- Consiguió pronunciar Law.
Kid al escucharle no pudo evitar darle un pequeño beso, estaba aliviado de que a pesar de todo Law siguiera amandole pero todo ese alivio se esfumó cuando noto que el pelinegro había dejado de respirar.
Kid se levantó de golpe con el pulso a mil, no sabía que hacer y por la exprecion del rubio sabía que él tampoco tenía ni idea.
-T-tranquilicemosno... Ya mismo viene nadie... Law va a estar bien... Va.. A... - Sanji no pudo aguantar más las lágrimas daba igual lo que dijera en esa situación nada podía tranquilizarme ni a él ni a Kid, hasta que escucharon golpes en la puerta en cuestión de segundos Sanji se avalanzo para abrirla sabiendo quien era, su preciada Nami-Chan junto un médico que ella solía llamar para estas situaciones era un viejo amigo suyo que solía llevar gafas de sol.
-¡Informarnos de lo sucedido! - Gritó pero se dio cuenta al segundo de que el pobre chico pelinegro no estaba respirando, así que empezó a mandarle a Nami que le trajera todo lo que le pedía y también le pidió a los otros dos chicos que se fueran de la habitación, trabajar con gente mirándolo le ponía tenso y no podía permitirse eso en esta situación.
Kid y Sanji no tardaron en salir ya que eran consientes de que poca ayuda podrían dar así que Kid se volvió a poner su sombrero para que nadie le reconociera y se fueron al bar del club con Sanji ya que su charla con él no había terminado.
Después de unos minutos donde el silencio reinaba entre los dos el pelirrojo fue el primero en romperlo.
-¿Vivirá? - Casi no pudo pronunciar aquellas palabras.
-Seguro que si... No es la primera ves... Bueno nunca al punto de quedarse sin respirar pero a habido más...
Un golpe en la mesa hizo que el rubio se sobresaltara.
-Sanji... Pienso acabar con Doflamingo y llevarme a Law.
Sanji soltó una pequeña risa triste, sin lugar a duda Kid había perdido la cabeza.
-Est... - Antes de que Sanji pudiera acabar con la frase Kid le tapo la boca con la mano para después acercarse a su oído y susurrarle.
-Da igual si no me crees, pienso hacerlo y me llevaré por delante a quien sea así que mejor que no te interpongas y sobre todo... Mantén a Law con vida o si no... - Al escuchar las últimas palabras de Kid, Sanji se quedó perplejo, ¿realmente sería capaz Kid de eso? Seguro que si, se notaba en su mirada que por Law haría lo que fuera.
Después de que Kid le dijera eso a Sanji con una macabra sonrisa en su rostro este se fue del bar dejando al rubio solo en una mesa del bar. No se atrevía a subir a su habitación hasta que Nami no le dijera nada ante, así que se quedó pensando en todo lo sucedido esa noche y sobre todo de la advertencia del pelirrojo y no pudo evitar sentir envidia hacia Law ya que nunca nadie había luchado por él como parecía que estaba dispuesto Kid... Nunca nadie le había amado como ellos dos lo hacen y eso le provocó un vacío que intentaba todos los días ignorar ya que ese sería su destino, nunca ser libre y poder amar.
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El club
RandomEn este antro oscuro y mugroso los días eran monótonos, hombres podridos de dinero venían y se iban cuando sus deseos más oscuros se habían cumplido. Pero el destino es caprichoso y de eso un joven rubio se daría cuenta de antemano al encontrarse co...
