Volver a empezar

1.1K 117 15
                                        

Tres semanas después.

La vida en el club seguía como siempre había días buenos y días malos más malos que buenos ya que los buenos eran cuando no venía ningún cliente que a menudo pasaba entre semana.

Law se recupere sorprendiendo al amigo doctor de Nami nadie ya que nadie es capaz de recuperarse de esas heridas tan rápido. Para alivio de aquel grupo de amigos Doflamingo se iba como se costumbre de viaje de negocios pudiendo así Law descansar un tiempo, además parece que le han dejado un poquito de libertad dejándole salir a menudo de su habitación claro está un tiempo de limitado.

Nami empezó a echar horas extras para pagar las medicinas de su madre ya que está había empeorado haciendo que el ánimo de la pelinaranja bajará notoriamente, aún que a veces se reía junto al pequeño pelinegro con sus tonterias.

El pequeño Luffy seguía riendo como siempre incluso más después de su gran noche eso hizo pensar mucho a sus dos amigos, Law pensó que se había enamorado de aquel sujeto y Sanji intentaba pensar en otra cosa que no fuera esa ya que pensar en aquello hacia que su pecho doliera.

Todo parecía ir como siempre menos en el rubio, estaba más decaído, todas las noche iba al bar a la misma hora para ver si se volvía a encontrar a Zoro pero en ves de eso acababa bebiendo al punto de que siempre Robin le tenía que acompañar a su habitación cuando está le dejaba ahí dentro el pobre rubio comenzaba a llorar abrazando la corbata del peliverde. Se sentía por primera ves utilizado de verdad, no entendía  porque se acostó con él teniendo a Luffy o mejor dicho pagando por él, temía preguntarle a Luffy por si seguía viéndolo ya que si la respuesta era que si pensaba que su corazón no lo podría soportar.

En esas tres semanas Sanji tuvo varios clientes pero ninguno llegó al final ya por el comportamiento de este haciendo que se fueran, esto hizo irritar a Cocodrile ya que su mejor pieza no le estaba dando beneficios. Eso hizo que una idea bastante humillante se le pasara por la cabeza al jefe, volvería hacer que Sanji se vistiera de mujer para ganar beneficios.

-¡Buenos días Sanjiii! - Entró en la habitación sin llamar el pequeño Luffy con todas sus energías, se había fijado en el estado de ánimo de su amigo así que quería remediarlo para volver a verlo sonreír.

Pero como era de esperar cuando Luffy entró a la habitación se encontró con un Sanji en un mar de lágrimas, tenía los ojos rojos e inchados haciendo que este cerrará la puerta detrás de si y su caracte se volviera más serio. Se acerco a él para darle un abrazo pero el rubio por acto reflejo se alejo, Sanji llevaba tiempo evitando a Luffy y tratandolo distante obviamente fruto de los celos que sentía haciendo también que se sintiera fatal por tratarle así cuando él no tenía culpa solo una persona la tenía.

-Ehm... Hola Luffy... - Se frotó los ojos para luego darle una calada a su cigarro mirando a la nada.

-Sanji quiero hablar contigo. - El pequeño se sentó en la cama con semblante serio. - Has estado unos días raro...tanto tu actitud con los clientes como con Law y conmigo... No sé qué hemos hecho para que actúes de esa manera si algo te molesta cuéntanoslo...

-Luffy... Yo... - Le pego varias caladas a su cigarro antes de continuar dudoso de si pronunciar esas terribles palabras que se atoraban en su garganta siempre que veía al pequeño.

-Habla Sanji, solo quiero que volvamos a estar como siempre.

Sanji suspiro abatido.

-Te tengo celos... Tu gran noche... Yo realmente me alegre de que no te tocará un hombre asqueroso que te tocará aquel chico pero... Cuando nuestras miradas se cruzaron algo en mi interior deseaba tenerlo... Una noche nos acostamos y fue... Algo único pero desde aquel día no lo he vuelto a ver y tengo miedo de preguntarte si lo ves... Si todas las noches las pasas junto a él porque si la respuesta fuera afirmativa algo dentro de mi... Algo dentro de mi... Se rompería...

El clubDonde viven las historias. Descúbrelo ahora