¿Y tú?
¿Qué guardas bajo la armadura?
¿El corazón o la herida?
Autor: Sara Búho
Zoro conducía lo más rápido que podía maldiciendo en voz alta a Kidd y a todo el mundo ya que se había perdido varias veces y ya no sabía ni por donde tirar.
-¡Maldita sea! Estaba tan cerca maldito Kidd.
Cuando llegó se sorprendió al encontrarse cara a cara con Cocodrile y sus guardias .
-Bueno bueno ¿tú no eras el guarda espaldas de Trafalgar?
-Si es que llego tarde.
Mintió Zoro, se arrepintió de ser tan despistado salió del coche sin su traje.
Pero parece que funcionó porque Cocodrile siguió con su camino.
-Seré despistada se me olvidó el colgante, seguid ustedes yo ahora os alcanzo.
Cuando Robin vio que se habían ido fue detrás de Zoro que no andaba muy lejos ya que se había perdido en dirección a la habitación de Sanji.
-Roronoa-Kun le advirtió que debería irse.
-¿Eh?
Zoro la miró con desagrado a qué venía eso ahora tenía demasiada prisa.
-Hoy Cocodrile se reúne con hombres muy poderosos, en esa reunión entra el rey del Norte, Doflamingo, rey del Este y Oeste.
-No se suponía que que Doflamingo no vendría en aprox un mes que hace aquí, ¿me mentiste? - Zoro apretó los puños se sentía traicionado.
-No lo se... Verle me ha sorprendido tanto como a ti, él no debería estar aquí ya que no es un rey.
Zoro la miró por encima del hombro no sabía si fiarse de ella pero tampoco tenía ella porque meterse su deseo es salir y ver mundo pero no puede ya que es buscada por mucha gente peligrosa y estar bajo la protección de Cocodrile le incumbe pero ya hablé con ella que si todo salía bien estaría bajo la protección del monstruo del Norte.
-Necesito ver a Sanji tengo un mal presentimiento, si veo que esta bien me iré.
Robin asintió con una pequeña sonrisa y lo dirigió hasta la habitación de Sanji. Se iba a ir cuando escucho ruidos de dentro esto puso nervioso a Zoro.
-¡Abre la puerta!
Robin rebusco en su bolso pero nada no tenía las llaves se las dio a Nami.
Zoro empezó a golpear la puerta hasta que de una patada la echo abajo, los dos se quedaron pasmado a ver la escena Sanji estaba esposado a la cama semidesnudo con arañazos en el cuerpo mientras que Kidd estaba con un cigarro en la mano y estaba apunto de hacerle heridas a Sanji con él.
-Desgraciado... - Zoro empezó a respirar agitado quería matarlo, iba a matarlo.
-¿ Te gusta? ¿No verdad? Pues así me encontraba yo a Law, ¡con marcas de a ver estado encadenado como un animal! - Agarró el brazo de Sanji. - Con heridas por todas partes, de a ver apagado cigarros en su piel, de a verla cortado y tu... - Señaló a Robin con el dedo. - Lo permitíais ¡todos!. Sabíais como era tratado pero no hacíais nada.
Robin bajo la cabeza tenía razón sabía como era tratado Law y todos, a Sanji se le saltaron las lágrimas le dolió más aquella palabras que sus heridas. Los dos se sentían miserables una por ser quien trabaja allí y hacía lo que hacía, mientras que Sanji se sentía así porque era su amigo y nunca hizo nada.
Kidd puso el cigarro en la piel de Sanji arrancandole un quejido y eso fue suficiente para desatar la ira de Zoro que empujó a Kidd contra la pared.
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El club
AléatoireEn este antro oscuro y mugroso los días eran monótonos, hombres podridos de dinero venían y se iban cuando sus deseos más oscuros se habían cumplido. Pero el destino es caprichoso y de eso un joven rubio se daría cuenta de antemano al encontrarse co...
