No es un adiós

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Abrió los ojos lentamente, observando sobre él un techo oscurecido por la falta de luz. Aturdido, apretó los ojos una vez y parpadeó varias veces más, rodando por la cama y sentándose en el borde, observando los aparatos conectados a él. Soltó un gruñido cuando los recuerdos golpearon su mente a los pocos segundos. Había quedado bajo el agua cuando el Helicarrier se desplazó hacia el fondo, destrozado por los disparos de los hermanos y envuelto en llamas y hierro candente. Un trozo hacía atravesado su costado y quedó empalado sin poder moverse libremente, siendo hundido en el agua lentamente y casi sin poder respirar, viéndose obligado a levantar la cabeza y echándola hacia atrás para poder respirar. Pero no duró demasiado. A los minutos, el agua llegó a su nariz y no pudo encontrar aire que ingerir, por lo que a los pocos minutos comenzó a ahogarse y, después, quedó completamente inconsciente con la mente completamente oscurecida.

Desplazó los cables conectados a su cuerpo y se puso de pie, notando como el colchón de su cama volvía a la posición normal. Escrutó la habitación sin encontrar nada raro, salvo unos pantalones negros y una camiseta. En el suelo había un par de botas militares, seguramente las que había usado, y no parecían demasiado destrozadas. Estaban algo descuidadas y podía ver que había ligeras marcas en las mismas, como si tuvieran arrugas. ¿Sería por el agua?

Removió su cabello con la mano y tomó los pantalones, comenzando a ponérselos, pasando a la camiseta cuando se deshizo de la bata de hospital dejándola en aquel frío suelo blanco sin demasiado cuidado. Tomó las botas y la puso en sus pies, cerrando las correas de estas y se levantó de la silla, haciendo una leve mueca cuando el costado le tiró levemente. Aun llevaba las vendas puestas cubriendo la herida que el hierro le había formado al atravesarlo. ¿Cómo había logrado salir del Helicarrier derribado? Sus pensamientos se movieron hacia el Capitán Rogers y el propio Barnes, siendo los únicos que podrían haberlo sacado de los restos del Helicarrier y dejado en aquel hospital, lugar que para nada le agradaba. Odiaba los hospitales, más si había policías en la puerta como perros guardianes.

Hizo una breve mueca y miró por la ventana. Solo podía salir por la puerta estando como estaba físicamente y quería decir que tendría que deshacerse de ambos militares. Oh, sí, el ejército de Estados Unidos parecía haber tomado las riendas desde la caída de S.H.I.E.L.D y con la presente presencia de la propia Hydra. Y él había terminado como un preso para ellos, probablemente peligroso.

Hizo un leve gruñido semejante al de un perro iracundo y caminó hacia la misma puerta, tomando el pomo de la misma dándola un giro y tirando hacia sí, atrayendo la atención de sus dos perros. Lamentaba esto, pero no iba a terminar en las manos del ejército solamente porque Fury estuviera muerto.

Tomó la mano del soldado de la izquierda y pateó la rodilla izquierda del de la derecha, obligándolo a caer sobre su rodilla y le permitió moverse, golpeando con la palma de su mano cibernética el cuello del del izquierda cortándole toda entrada de aire y se movió, lanzando un puñetazo contra el de la derecha. Ambos cayeron al suelo inconscientes por sus movimientos.

Meneó la mano como si tuviera polvo o suciedad y comenzó a caminar hacia donde señalaban la salida, siguiendo cada uno de aquellos carteles, siempre cuidadoso de los posibles soldados colocados en aquel hospital por si escapaba. Pero el personal médico no era para mantenerlo alejado de la línea. Podrían dar la alarma si sabían quien era y realmente no podía dejar que eso ocurriera. No con él dentro del hospital, a menos que tuviera carta blanca para ejecutar a todos allí.

Se plantó en el ascensor, pulsando el botón de la planta baja y vio como las puertas se cerraban delante de él, frente a sus ojos blancos. Sentía como algunos mechones de su cabello acariciaban su frente brevemente, lo que le traía recuerdos de las caricias de Natasha, algo que realmente necesitaba de nuevo, pero que no podía obtener por el momento. No cuando Hydra seguía completamente activo con varias de sus cabezas intentando morder el propio mundo para obtenerlo en sus garras. Debía terminar lo que había iniciado hacía diez años, cuando quedó bajo el mando de la organización nazi por orden de Fury. Habían cortado una cabeza importante de la misma Hydra cuando Pierce terminó muerto, por lo que STRIKE fue completamente eliminado.

Naruto: El ActivoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora