Capítulo 1

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Deberia estar en casa justo ahora, comiendo helado ,leyendo o viendo alguna película, no sentada en un club con mujeres medio desnudas y bastante borrachas y hombres mirándolas como si estuvieran hambrientos y ellas fueran un jugoso filete. De más está decir que no me he levantado a nada. Tal vez si Roman no me hubiera engañado no estaria aqui ¿Qué digo? Por supuesto que no . Probablemente estaria sentada en el sofa haciendo lo de cada viernes, mientras Roman estaba afuera con sus "chicos" .

—¿Los conoces?—la voz de Tainy me sacó de mis pensamientos.

Pensamientos sobre el infame de mi ex y su engaño. Engaño que cometió en mi propia casa, en mi propia cama, con una rubia. Hace dos semanas de eso y aun me pregunto ¿porqué? ¿porqué no irse a algun motel de mala muerte para engañarme? o simplemente dejarme. Quizás quiso el destino que esa tarde me diera un fuerte dolor de cabeza y me fuera temprano de mi trabajo, cuando llegué a mi apartamento, entré sin hacer ruido. Y...

—Amber, hey —Tayni tronó sus dedos frente a mis ojos , yo parpadeé—Te pregunté si los conoces.

—Te escuché Tay. ¿A quién?—pregunté curiosa.

—A ese bombón de ahí que no para de mirar para acá.—señaló disimuladamente a una mesa cerca de nosotras, donde estaban tres hombres y seis mujeres. ¿Dos para cada uno? Vaya.

—No tengo idea de quien es. A lo mejor te mira a ti y quien no lo haría con ese pedazo de tela que dices que es un vestido. Sin embargo, tienes razón. Es bello.

Me quedé mirándolo descaradamente y me di cuenta que él no miraba a Tayni, me miraba a mi. No apartaba la vista y yo tampoco. En algun momento alzó su vaso con un líquido amarillo hacia mi y sonrió.

Querido señor, esa sonrisa y esos hoyuelos . Quiero lamerlos, no, borra eso, quiero lamerlo entero. Punto.

No soy una debora hombres, pero tampoco ciega o monja, lo que está bueno lo está y él está más allá de bueno. Alcé una ceja en respuesta . Él se echó a reir . Acercó a sus dos chicas y al parecer les dijo algo que no les gustó porque pusieron mala cara y luego se levantaron, lo besaron cada una en una mejilla y se fueron . Sus amigos lo miraron atónitos, al parecer no era común que despachara así a las mujeres. Típico.
Llamó a una de las chicas que atendian ,la hizo agacharse , ella asintió y fue a la barra. Minutos después aun seguiamos mirandonos, él con una sonrisa burlona y yo sentia que mi cara se estaba poniendo al rojo vivo.

Entonces la chica se acercó a nuestra mesa con una bebida.

—Cortesía del hombre de ahí—miré a la chica para ver como señalaba al chico y luego se fue.

Tayni me miró con la boca abierta y y solo me encogí de hombros. No tomé de la bebida, no quiero sonar ridícula, pero yo no se que metieron ahí. Miré al hombre y asentí una vez para darle las gracias.

—Que demonios.—Susurró mi mejor amiga.

Volví a encogerme de hombre, no sabia que más responderle, ella habia visto el concurso de miradas.

—Oh querido bebé Jesus.—murmuró Tayni con los ojos abiertos.

—¿Qué?—pregunté.

—Señoritas.—me tensé, no lo había visto levantarse y caminar hacia acá. Tenía una voz profunda y mirándolo de cerca me di cuenta que tenia los ojos grises, tan grises como un día nublado. Hermosos. Pelo negro, algo largo y lacio, labios llenos . Todavía sonreia.

—Hola—saludó mi amiga entusiasmada de que semejante hombre estuviera parado en nuestra mesa, hablándonos. Yo...yo solo lo miré.

—¿Puedo sentarme?—me preguntó y como no respondí Tayni me dió una patada por debajo de la mesa.

—Ouch—me quejé pasándome la mano por la pierna—si, claro, sientate.

—Yo voy al baño, regreso enseguida—se levantó y se fue casi corriendo.

—¿Cómo te llamas?—pregunto "Bombón" cuando Tayni se fue y él se sentó.

—Amber. Amber Launder ¿y tú?

—Lindo nombre, me llamo Anthony Donovan. y dime Amber ¿qué hace una linda chica en un lugar como este llenos de lobos hambrientos en busca de inocente corderitos para devorarlos.

Pues claro que me reí, él hizo que una frase tan gastada sonara tan nuevo y original .

—¿Quien asegura que no soy un lobo disfrazado de manso cordero?—le respondí entrando en su juego.

—No lo creo—se recostó en su silla.

—Nos conocemos por ¿cinco segundos?

—Reconozco algo inocente cuando lo veo y nena, tú definitivamente no perteneces aquí—guiñó un ojo y volví a reirme.

—Me atrapaste, estoy aqui por mi mejor amiga, he estado pasando por ...algunas cosas y ella cree que ,practicamente obligandome a venir a sitios como este con personas como estas, voy a sentirme mejor.

—Auch, dolió—hizo una mueca y tomó su pecho a la altura del corazón.

—No me refiero a eso—rodé los ojos.

—¿A qué te refieres entonces?

Se cruzó de brazos y apoyó los codos en la mesa , se inclinó hacia mi, pude oler su perfume. Delicioso. Primero lo miré a los ojos. Largas pestañas, luego su nariz, ni muy ancha, ni muy estrecha, perfecta, en fin todo en él se veia perfecto. Sus labios, el de abajo ligeramente más pronunciado que el de arriba y en estos momentos me estaba sonriendo, una ancha sonrisa. Piercing en su labio inferior .Mis ojos fueron a los suyos otra vez y la sonrisa provocaba arruguitas alrededor de sus hermosos ojos. Cejas anchas, muy negras como el pelo. Un piercing en su ceja derecha, ceja que en estos momentos estaba elevada.Un piercing Tragus en su oido izquierdo.

—¿Te gusta lo que ves?—me preguntó divertido.

Me tomé un minuto para volverlo a mirar antes de responderle .

—La verdad es que si.

Anthony se echó a reir, negando con la cabeza. Yo miré a la mesa donde estaba sentado antes y las mujeres me miraban con mala cara mientras los hombres estaban divertidos por algo.

—Mmmm, me parece que a tus amigas no les gusta que estés sentado aqui.

—No son mis amigas—respondió sin dudarlo y sin quitar sus ojos de mi.

Volví a mirar y aun miraban. No me gustaba la atención, pero estaba sentada con este hombre, bien podría tener un enorme anuncio en NEON afirmando que regalaba bebidas en una sala llena de alcohólicos.

Nos quedamos hablando un poco más hasta que disimuladamente miré mi reloj de pulsera ¡Santo Dios! Dos de la mañana. Necesitaba encontrar a Tayni y largarnos de este lugar. Cuando se lo comenté a Anthony se puso de pie, me ayudó con mi silla y me tendió su mano, cuando la agarré, al envolvió alrededor de la mia.

Eché un vistazo a su cuerpo entero . Vestia camisa de hilo blanca con las mangas enrolladas hasta los codos, vaqueros y unas botas Palladium.

—Es un verdadero placer conocerte Amber.

—Lo mismo digo Anthony ,lo mismo digo.

Me solté de su agarre y fui a buscar a mi mejor amiga. La localicé en la barra con un chico.

—Lamento interrumpir , pero es hora de irnos Tay.

Ellos intercambiaron miradas y números y después fuimos a la salida. Ya en la puerta me atreví a echar un vistazo a la mesa de Anthony y ¡Sorpresa! Sus dos chicas habian regresado, solo que no estaban encima de él. De repente alzó sus hermosos ojos grises, me despedí con la mano y salí al frio aire de la madrugada.

Bumps and loveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora