Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

Capítulo XVIII - ¿Bailamos? (Parte I)

4.9K 257 1
                                        

Había hablado con mi madre sobre todo lo relacionado con el incendio y ya era hora de pasar página. No queria volver a hablar de eso jamás, principalmente porque no era un recuerdo feliz.
Mamá quería que asistiera a una cena formal con ella ya que ni Alexis ni papá querían ir.

Que raro.

También invitó a Gabe. Sinceramente, no sabía muy bien cómo reaccionar a eso, ya que una parte de mi saltaba de la alegria y otra no tanto. Yo tampoco quería ir, pero iba a hacerlo de todos modos. Saber que debía arreglarme completamente porque iba a ir Gabe, más alla de que era una "cena formal"... 

Tenía un viejo vestido de mi fiesta de graduación que por alguna razón no había usado y, ya que no tenía tiempo para conseguir uno nuevo, decidí usarlo. La parte de arriba era un bonito corsé negro con un extraño escote corazón y una falda larga hasta los pies de seda violeta y rosa que iba en degradé y hacía un hermoso juego de colores a la luz.

Mi cabello me tenía cansada, estaba demasiado largo. Carla me había enseñado a cortarme el pelo desde pequeña, así que agarré la tijera y lo corté hasta mi mandíbula, me hice nos cuantos rulos y voilà. Mamá me dijo que Gabe pasaría a recogerme y me sorprendió ver una versión de él tan... distinta. Ya no estaba usando sus jeans ni remeras de bandas, sino que tenía un bonito traje, incluso con chaleco.

Seguramente estaría babeando.

Gabe sonrió, me dio un beso en la mejilla y extendió su brazo para que lo tomara.

—Estás bellísima, Julia. — dijo.
—También lo estás tu.— susurré.

El viaje al salón fue corto y lo transcurrimos en un silencio cómodo. Ninguno de los dos sabía bien que decir al respecto, creo que incluso él tampoco estaba muy conforme con la idea de estar embutido en un traje toda la noche pendiente de mi; porque puedo asegurar que lo estará. 

Nos dirigimos hacia el hombre de seguridad quien tuvo que examinar si estábamos en la lista. Vamos, ¿quién mierda iba a colarse en una cena llena de adultos? Ni siquiera era algo conocído por todo el público. Mamá ya estaba sentada en una mesa y nos hacía señas para que nos acercáramos. Estaba junto con sus compañeros de trabajo. 
Ella trabajaba en una inmobiliaria hace poco y sinceramente se la veía feliz ahí. Me presentó a cada uno de ellos y también a Gabe. A él se lo veía cómodo y en su ambiente cuando yo en cambio no entendía nada de lo que decian. 

—¿Cómo es que incluso sabes algo de esto?— sururré.
—Mi abuela es la directora de la inmobiliaria, muñeca, se todo sobre ella y aunque tu madre no me hubiera invitado, tendría que venir.— dijo con una sonrisa arrogante.
—Ohh.— contesté. Es lo único que podría haber dicho ya que realmente no tenía idea sobre eso. Mamá seguramente sí lo sabía, por eso no me sorprendió que cuando le di una mirada de reproche, ella me haya levantado los pulgares. Rodé los ojos.

Todos comenzaron hablar sobre los proyectos que tenían y las casas que tenían asignadas. Al parecer, mamá tenía una que era conocida por todos los asesinatos que habían ocurrido en ella. Eso me recordó a la primera temporada de American Horror Story y quise reír, aunque hice una nota mental de nunca entrar en esa casa. A lo largo de la noche, me di cuenta de que la única razón por la que hablaban de eso era porque esto era definitivamente una cena para los empleados de la inmobiliaria y porque vendrían unos empresarios extranjeros con la idea de comprar varias casas e invertir en terrenos. Que aburrido.
Un hombre de unos aproximadamente veintidós años se sentó a mi lado y me extendió la mano.

—Parece que no nos conocemos formalmente, Julia. Soy Wade, el hermanastro de Gabe.— dijo con una sonrisa. Inmediatamente, mi vista voló hacia Gabe, quien tenía una sonrisa incómoda. Le estreché la mano y en mi campo de visión apareció Coral, quien tenía un hermoso vestido que hacía referencia a su nombre; era largo y de seda y le quedaba totalmente precioso. A su lado, estaba una mujer rubia con los mismos ojos que Gabe, verdes, y un hombre alto, musculoso y morocho, con ojos color cielo y perfectamente arreglado. Coral pareció notar la tensión en el lugar, así que tomó a Wade del codo y lo sacó de la mesa.

—¿Eres idiota, Wade?— susurró ella—. No te metas donde no debes.
—¡Señor y señora Adams!— gritó mamá mientras se levantaba a saludarlos.

¿¡QUÉ!? 

Definitivamente, creo que me iba a dar algo.

Nota del autor:

¡Perdon perdon perdon! Se que hace como tres semanas o más que no actualizo y sinceramente lo lamento. Estuve muy enfocada en rendir matemática bien (y lo hice) así que no tuve mucho tiempo para publicar el capítulo. Entre estos días voy a subir tres capítulos para recompenzar el tiempo que perdí, I promise.

Se que quizás este capítulo los dejó medio descolocados, ya que nunca había mencionado que los padres de Gabe y Coral estaban separados y que tenían un hermanastro, pero esa era la principal idea.

Es un capítulo corto porque va a constar de dos o tres partes, depende de cómo vaya desarrollando la noche. Iba a hacer uno largo, pero prefería que tengan uno ya ahora y las otras partes entre hoy y mañana que tengan que esperar más para que publique el capítulo.

¡Espero que les haya gustado!

*Julia en multimedia*

Despertar (Libro I)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora