3.12 Home, Sweet and chaotic Home

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Con pasos pesados recorrió los pasillos de la Torre Titán, la familiaridad de los colores en las paredes y la calidez desprendiendo de ellas la hacían sentirse en casa de nuevo. Lo suficiente cómoda como para querer caer sobre la primera superficie con la cual se topara.

Una cama, una silla, la mesa, el suelo o donde fuera, ni quiera tenia la energía para ser quisquillosa.

Raven durmió durante casi todo el vuelo desde Japón a San Francisco. Su asiento de primera clase podía costar miles de dólares pero estaba lejos de estar a la altura del confort que su cama le podía dar.

Era tarde, estaba irritada por las horas de viajes, el cambio drástico de horario y por su casi contacto con la muerte.

Tenía la maravillosa idea de que al llegar a San Francisco cada quien se iría por su lado, pero Damian siendo un bastardo obsesionado y perfeccionista los obligo acompañarlo a la torre para un ultimo reportes de los hecho y un breve escaneo físico en la enfermería para la mitad demonio.

Usualmente apreciaba la preocupación del moreno, pero esta vez el chequeo sería innecesario, una verdadera perdida de tiempo. Ella esta bien, un poco cansada, pero un siesta de dos horas la dejarían como nueva y lista para volver al juego. Pero no, en lugar de estar durmiendo en su cama se encontraba en la fría camilla de la enfermería mientras Damian hacia unos cuantos chequeos rápidos en silencio. Los forajidos habían tenido suerte y lograron escaparse del moreno, seguro ya se encontraban descansando. 

La mitad demonio los envidiaba.

"Los resultados salieron bien, únicamente necesitas descansar un poco." Damian le dijo al hojear su tabla sujetapapeles, revisando cada uno de los resultados de sus examen.

'¿Mas descanso?..ha...No tenia idea, sherlock.' Raven penso amargamente.

Tanto tiempo perdido, él termino diciéndole algo que ella ya conocía.

"Todos necesitamos descansar Damian. Han sido días muy atareados." Ella comentó, ahorrándose el mostrar su frustración con él.

Era tarde y tenían muchas cosas por las cuales preocuparse, no había lugar para una nueva discusión.

"Hemos terminado, puedes irte a casa."

"Alabado sea Azar y Lucifer" La respuesta de Raven fue acompañada con un largo bostezo.

La pesadez en sus párpados iba aumentando con cada segundo transcurriendo. Cerraría sus ojos por unos segundos para descansar, la helada camilla donde yacía comenzaba a ser una atractiva opción en donde caer dormida.

"No duermas aquí." Damian sacudió gentilmente su brazo.

"Solo descanso mis ojos."

Raven escuchó como la tabla sujetapapeles caía en la camilla de metal justo por su oido derecho. La presión de la presencia del moreno cerca a ella la hizo abrir sus ojos.

"¿Qué?" Ella pregunto secamente al girar a él.

Los músculos en el rostro de Damian se tensaron, su ceño y sus labios se fruncieron en pensamiento, como si tuviera algo por decir pero reprimía dejarlo salir.

Sin embargo, el reflejo en sus ojos verdes la hizo reconocer un conflicto interno detrás de sus iris.

Eso le hizo recordar perfectamente como ambos tenía un asunto pendiente que resolver. ¿Sería que aquello, causaba ese conflictivo sentimiento en Damian?.

Su intuición le alentaba a ser la primera en romper el hielo y hablar sobre las cosas que ocurrieron entre ellos en Japón. Sin embargo, su inseguridad la frenaba, pues sus poderes aun carecían de todo su potencial, quizá lo leía erróneamente. O algo peor, tal vez Damian se arrepentía de todo lo que había ocurrido entre ellos.

ChaosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora