Definitivamente, es tan difícil verlo de esta manera, bailar con él y tener que fingir que no lo quiero, que no siento nada por él, el seguir hablando con el a diario tanto en persona como por mensaje, solamente me pone más complicada mi situación. He estado pensando en lo que Mónica me dijo, además del consejo que ella me dio para poder lograr que él deje de ser tan tierno, tan lindo, tan él.
Por la tarde noche del día de hoy iré a casa de Mónica y Andrea, harán una comida por su cumpleaños 17. Decidí usar una camiseta azul marino, pantalón de mezclilla y una chaqueta rosa, además de mi cabello he decidido llevarlo lacio. Mi maquillaje también me ha gustado, se podría decir que estoy linda, no guapa como las demás chicas que estarán en la fiesta, tan solo linda.
Katia también irá el día de hoy, seremos las dos más chicas en la fiesta, llegamos algo temprano a la fiesta, aunque no somos las primeras, para eso Raúl estaba en la cocina, un par de chavos más, y entre esos, Eduardo, él también ya había llegado, con esa camisa, se veía tan guapo, me saludó, por supuesto como cada día desde que conoce, estuvimos platicando un poco hasta que más tarde aparecieron Mónica y Andrea, además del resto de los invitados, estuvo tranquila la fiesta, aproximadamente a las 8:00 de la noche comenzaron a bailar, eran más que nada aquellas parejitas del momento las que se encontraban de pie bailando, yo me encontraba con Katia, recostada en su hombro, entre cerrando mis ojos del sueño observaba a todos bailar.
Cuando veía justo enfrente de mí a Eduardo, extendiendome la mano, para levantarme y bailar conmigo.
-¿Por qué me levantas? Tengo sueño- Mientras me dirigía por detrás de él, trataba de despertarme lo más posible pero realmente no podía.
-Para eso mismo te levanté, no deberías dormirte si puedes bailar.- Me lo decía al oído mientras tomaba mi cintura con su mano izquierda y con la derecha sostenía mi mano.
En ese momento era un poco de música norteña, y banda, debido a que estaba totalmente adormilada recargue mi cabeza sobre su hombro, con el cuál de alguna forma encajaba a la perfección, él no dijo nada, al contrario me acomodo para poder terminar la canción en esa posición.
Seguido comenzó a sonar una melodía de bachata, en esta si me levanté para estar frente a él, fue muy lindo bailar de esa forma con Eduardo, separados tan solo por solo 5 centímetros, un baile sensual y un tanto romántico, no quería que la música terminara. Pero para ese entonces mis padres habían llegado a recogerme, tan solo me despedí de él, sin dejar de poder pensar ¿qué habría sucedido de permanecer unos cuántos minutos más a su lado?
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Mi primer amor
Fiksi RemajaEl recordar cada instante desde que lo conocí hace esta historia más amarga, cruel, triste y hermosa, nada más y nada menos de lo duro que es un amor en la preparatoria, y más si es el primero.
