Megan
Luego de que Mike se fuera intenté relajarme pero fue imposible, no podía parar de pensar, mi cabeza estaba hecha un caos, moría de ganas de ver a Lau, me sentía como una adicta en abstinencia, necesitaba sus caricias, sus abrazos, sus besos, añoraba pegar mi nariz a la cálida piel de su cuello para disfrutar de su erótico perfume.
Me estaba volviendo loca de tanto pensar en él así que lo decidí y me puse manos a la obra.
Me cambié de ropa, retoqué mi maquillaje y luego tomé mi teléfono para llamar a mi amigo, David seguramente sabe dónde se encuentra Lau, necesito esa información para llegar al lugar y sorprenderlo.
Muero de ansiedad por saldar la deuda que mencionó, quiero llenarlo de besos, devorarlo hasta que no pueda respirar.
Marco el número de David y al tercer tono contesta.
_ Hola hermosa.
_ Hola corazón, ¿qué hacías?
_ Estaba por salir, iba a ver casualmente a cierta persona que te hace encharcar el suelo por donde caminas.
_ Siempre con ese vocabulario tan vulgar.
_ Como si no te gustara muñeca.
_ Ya quisieras.
_En fin, ¿a qué se debe tu llamado?
_ Te extrañaba.
_ Sí claro y yo me chupo el dedo.
_ El dedo no pero otras cosas sí.
_ ¡Oh sí qué rico baby!
_ ¡Basta cochino! _ David se ríe tan fuerte que casi me deja sorda.
_ En fin, me extrañabas y...
_ Me preguntaba... si podía acompañarte.
_ ¡Lo sabía! quieres utilizarme.
_ No te quejes que te gusta ser utilizado.
_ No no no, bueno sí.
_ Bueno, ¿qué dices? ¿Puedo acompañarte?
_ Ok, pasaré por ti y te llevaré con tu hombre solo porque me gusta observar desde las sombras cómo te hunde la lengua hasta la garganta y te manda mano.
_ ¡Eres un pervertido!
_ Corrección soy un súper pervertido princesa, es que todo sirve para mis noches de soledad.
_ Sí claro como si te faltaran candidatos o candidatas para follar.
_ Tienes razón, nunca faltan pero en ocasiones me gusta la soledad para autocomplacerme.
_ Ok detente, no necesito los detalles.
_ Me olvidaba que eras bipolar.
_ ¿Bipolar? ¿Por qué?
_ Porque a veces eres una ninfómana como cuándo quieres abusar del pobre Laureano y otras veces eres una puritana que se escandaliza al escuchar las palabras trasero, polla o paja.
_ ¡Ay David por Dios!
_ ¿Ves? Es como te digo, no deberías escandalizarte ni tener vergüenza conmigo, recuerda que conozco hasta tu...
_ ¡Suficiente!
_ Iba a decir apellido pero como eres tan mal pensada te lo digo igual, conozco hasta tu depilado coño.
ESTÁS LEYENDO
Inesperado amor
RomanceLas apariencias engañan y tu mente será un caos. Megan se enamora perdidamente, pero su inesperado amor tiene un secreto que pondrá su mundo de cabeza. Su mundo cambió por completo cuando un giro inesperado de la vida la sorprendió... Llegó para c...
