Capítulo 39

987 88 62
                                        

LP

—Tu inesperado amor es una mujer Meg, — la miro con seriedad e intensidad, mi corazón late rabioso en mi pecho porque por primera vez expresa lo que hay en su interior, su verdad reprimida hace tiempo, Meg me escucha atentamente y no se imagina que estoy hablando de nosotras. —Tu inesperado amor es una mujer, que se ha enamorado profundamente y daría su vida por ti si lo pidieras, su corazón se acelera y no puede dejar de sonreír cuando escucha tu voz y solo pretende hacerte feliz cada uno de sus días, tu inesperado amor es una mujer que te amará como nunca nadie lo ha hecho, eres su mundo entero. — Sus ojos están brillosos, mis palabras han llegado a su corazón. — Entonces qué dices Meg, ¿podrías amar a una mujer? ¿Aceptarías a tu inesperado amor?



He abierto mi alma y ahora espero impaciente su respuesta, ella ignora que acabo de abrirle mi corazón como nunca antes, que me permití ser sincera con ella por primera vez.

Su respuesta llega pero no es lo que esperaba y eso me entristece.

— No lo sé,  creo que no soy tan valiente como para afrontar algo así.

— Dime, ¿ aún sabiendo que no habrá en tu vida un amor como este, la dejarías ir?

— Es que habría muchas trabas e impedimentos, mi vida no encajaría con esa clase amor.

—¿Por qué? ¿Solo porque es mujer?

— Mi familia no lo aceptaría, sería un escándalo.

—Ese es el mayor error de la humanidad y el principal de los males.

—¿Cuál?

—Pensar en lo que quieren los demás, ¿dónde queda lo que queremos nosotros, dónde queda lo que anhela y necesita el corazón? Mucha de la causa de la infelicidad en el mundo es porque somos demasiado buenos al pensar en los demás y no en nosotros mismos, es un acto de cobardía , pero entiendo tus miedos, ¿a quién no le ha pasado? Todos tenemos miedo a lo desconocido , al qué dirán, a que no nos acepten tal como somos, miedo al rechazo y a perderlo todo.

El silencio nos acompaña por algunos segundos, pero ella decide acabar con él.

—¿Y tú? podrías amar desesperadamente a alguien de tu mismo sexo? — La miro fijamente a los ojos y le doy una respuesta.

—Sin ninguna duda mi respuesta es Sí.

— Vaya, LP siendo gay no me lo puedo imaginar. — Ella se ríe, si supiera que en realidad soy súper gay se muere.

—Yo no tendría problema alguno, no me importará nada, yo lucharé por mi inesperado amor con todas mis fuerzas, no tendrá escapatoria. — Vuelve a reír pero mis palabras son sinceras. — Sé que en el camino cometeré errores porque tengo tendencia a cagarla siempre, pero conseguiré mi propósito , mi persona destinada me amará tanto como yo a ella y me perdonará todos mis errores.

— Bueno creo que me estoy poniendo celosa Laureano. —Me roba una sonrisa, cuando saca a relucir su faceta de celosa y tóxica simplemente me derrite.

— No deberías, ¿ y sabes por qué?

— No, ¿por qué?

— Porque sé con toda la seguridad del mundo que la persona que el universo conspirador ha enviado para mí... eres tú. — Ambas sonreímos mientras nos observamos con todo el amor del mundo pero de repente ella se abalanza sobre mí para llenarme de besos y el alma de felicidad absoluta, quisiera detener el tiempo y que este maravilloso y especial día no se termine nunca. Será un día que atesoraré para siempre en mi corazón.

Cuando la noche llega la acompaño hasta su casa, me despido de ella luego de una ardiente sesión de besos apasionados en el umbral de su puerta, regreso a mi hogar suspirando como una adolescente, no puedo dejar de sonreír al recordar todo lo vivido el día de hoy, estoy jodida, me siento en el cielo mismo cuando estoy con ella y a la vez me asusta sentir tanto porque sé que la caída será dura y dolorosa, pero no puedo evitarlo, no puedo evitar sentir lo que siento y estoy dispuesta a pagar el precio más alto por este amor aunque eso implique terminar con el corazón roto.

Inesperado amor Donde viven las historias. Descúbrelo ahora