Capítulo 12: "Infiltración"
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Se encontraban reunidos en el gran salón, en una mesa que había sido llenada con múltiples objetos. Prendas de ropa, accesorios, y cosas varias. La estaban preparando para verse lo más humana posible, se haría pasar por una simple mercader. Ya habían creado una historia, en la que supuestamente la princesa Astrid había viajado meses atrás al lugar del que venía ella, y había hecho una amistad con su familia, por eso, ahora que necesitaba ayuda había decidido venir al reino de Berk y la princesa había accedido a ayudar con su encargo, mandándola directamente con el mejor herrero de la zona. Lo de que la princesa había salido meses atrás no era mentira, sí lo había hecho, aunque claro que todo lo demás sí que era inventado.
Había alzado su cabeza hacia arriba, dejando ver toda la extensión de su blanco cuello, se estaba colocando los lentes de contacto. Todos pusieron atención al movimiento que hacía con sus manos para colocarlos. Luego bajó la cabeza y se enderezó, parpadeando rápidamente. Sentía incomodidad, ardor y hasta un poco de lloriqueo en sus ojos, pero era normal, y estaría bien. Llevaba puesto un sencillo vestido color verde oscuro, largo. En la cabeza se pondría un turbante, éste era de color gris. Así parecía toda una comerciante, aunque el propósito real era ocultar sus orejas y su peculiar forma. Ya estaba lista, trataría de ocultar su cara lo más que pudiera sin parecer sospechosa, les contaría la historia que había inventado y les mostraría la nota que Astrid ya había escrito momentos atrás. Era su letra, todo parecía creíble, había mucha probabilidad de que saliera bien. Sólo tenía que cuidarse de no ser vista por mucha gente, de no levantar sospechas.
Una vez que la molestia de los lentes de contacto se disipó miró a la rubia del otro lado de la mesa, que no había parado de mirarla. Recordó lo que ocurrió antes de que escribiera la nota, el momento un poco incómodo pero a la vez decisivo, que sin duda las unió un poco más. Ahora ya sabía y estaba consciente de que a la chica le pasaba algo, eso sería lo próximo que iba a investigar después de que eliminaran a sus repentinos enemigos. Después de cuestionarla acerca de ese detalle que notó en su boca, la princesa se puso histérica. Comenzó a soltar una serie de cosas que no tenían mucho sentido ni conexión una con la otra. Se enfureció, se indignó, y ella no dijo nada. Se quedó en silencio mirándola, haciéndole saber que se quedaría, esperando el momento para hablar y en caso de que fuera necesario, apoyar. Cuando se calmó, le confesó que no era la primera vez que notaba algo extraño, sólo que pensaba que era simple producto de su imaginación producido muy probablemente por llevar todo ese tiempo ahí encerrada. Al final ella prometió que una vez que eliminaran la amenaza que los acechaba la ayudaría a investigar que era lo que le estaba pasando, y llegarían al fondo del asunto. No sólo lo hacía por ella, también lo hacía por la curiosidad que de repente sintió. Era muy misterioso todo ese asunto de los cambios físicos que a veces desaparecían. Esa promesa, y el hecho de que la otra rubia se desahogara, lograron afianzar un poco más la confianza. Ahora ya existía, ahora ya podían hablar de confianza, al menos la princesa se sentía bien al saber que contaba con apoyo de alguien allí adentro.
También acordaron una última cosa, nadie sabría de eso, no le dirían nada a nadie, sería secreto de ambas hasta que supieran toda la verdad y pudiera ser explicado con claridad.
Cuando estuvo vestida, y preparada para su encargo, dejó de mirar a la rubia y decidió hablar.
— Recuerden el plan, mientras yo me infiltro ustedes protegen este lugar — les recordó — nos han atacado por sorpresa antes y no quiero que eso se repita. Quiero un equipo vigilando el bosque, otro vigilando la entrada y otro aquí dentro, atentos y dispuestos a atacar a cualquiera que entre y que no sea de los nuestros. Si tienen alguna duda pueden preguntarle a Fishlegs, lo dejo a cargo durante mi ausencia.
— ¿Estás segura que no quieres que alguien vaya contigo? — le preguntó Heather.
— Debo de pasar desapercibida lo mejor que pueda, así que lo más conveniente es ir yo sola — contestó — no se preocupen, puedo cuidarme bien yo sola.
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El secuestro
Fanfiction(En progreso; actualizada al capítulo 12) La princesa de Berk ha tenido una vida normal, llena de responsabilidades. Pero pronto descubrirá que en esta vida hay más de lo que ves. Luego de ser secuestrada, descubrirá que la gente que la rodeaba no e...
