Capítulo 11: "Aceptación"
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Tuvo un sueño, uno que envolvía distintas cosas. Luces, sonidos, voces, pero todo era confuso, todo pasaba tan rápido, nada parecía llevar un orden. De repente había pequeños lapsos de negrura, y luego todo comenzaba otra vez. Podía escuchar un llanto, esa era la parte más destacable, al menos a su consideración. Y también una voz, una voz femenina, que parecía calmada, pacífica, y muy feliz, bastante de hecho. Una que decía sólo una frase, una que se estaba quedamos marcada en su mente.
— "Mi pequeña, eres tan linda" — podía escuchar — "aunque tu hermana no se queda atrás" — continuó.
Luego más llanto, y más frases alegres provenientes de la desconocida fémina, tratando de calmar a lo que a todas luces era un bebé. Y por como la llamada, no era un bebé, sino una bebé. Lo último que vio fue a una hermosa mujer rubia cargando a dicho infante envuelto en una pequeña cobija afelpada. Suponía que esa era la pequeña llorona que tanto estaba escuchando. El recuerdo pasó fugazmente y luego hubo más negrura, la cual no duró mucho.
Con una fuerte bocanada regresó a la realidad, abrió los ojos de golpe y jadeó como si hubiera estado a punto de ahogarse. Notó que estaba en el suelo, en la misma posición en la que había quedado después de su desmayo. Nadie escuchó nada, nadie se enteró de nada, por lo tanto no tenía forma de saber el tiempo que estuvo allí tirada. Pero no importaba, si le preguntaba podía decir que simplemente se había quedado dormida. No creía que alguien la hubiera visto en el suelo. Se levantó despacio sintiendo una leve molestia en la cabeza, no era un dolor como tal, sólo eso, una molestia ligera. Se puso de pie y miró alrededor, todo estaba en orden. Por un momento le pasó por la mente la idea de sólo acostarse en la cama y descansar, pero en el fondo sabía que no podría. Las dudas y sus propios cuestionamientos internos no la dejarían. No pararía de preguntarse la razón de su repentino desmayo, y era obvio que allí dentro no encontraría respuestas. Lo que más la dejaba pensativa era ese extraño sueño. Al pensar en la voz llegaba a una conclusión que no le gustaba mucho que digamos, la voz de aquella mujer del sueño se parecía mucho a la de ella misma, demasiado. ¿Quién era ese bebé? No tenía idea. De todas formas seguro todo era producto de su imaginación, por eso la voz era la suya, todo estaba en su mente. Esa era la excusa que se daba a sí misma para ya no pensar en eso.
Aunque justo en ese momento, se puso nostálgica. Llevaba ya tiempo allí adentro, y ella siempre había sido muy responsable. Era cierto que no le gustaban las formalidades, los protocolos, tener que tratar con gente, pero esa era su responsabilidad y no podía simplemente huir de ella. Además le gustaba dirigir, mandar, ser la líder, trabajar día con día para mejorar su nación y darle una vida más digna a sus habitantes, pero estando allí no podía hacer de eso, necesitaba salir cuanto antes. Necesitaba terminar todo ese asunto para que con suerte todos esos "monstruos", como los seguía llamando, se mostraran piadosos con ella y la dejaran ir. Ahora que estaba empezando a ganarse su confianza la idea no le parecía tan descabellada. Tenía que hacerse cargo de su gente o los problemas no tardarían en comenzar. No dudaba de la capacidad de su padre, por algo era el rey, pero a cómo lo había visto la última vez, ya no sabía qué pensar o qué esperar. En esos momentos no confiaba en otra persona más que en ella misma para poner en orden todo, pero para eso necesitaba ser libre. Extrañaba esos paseos que daba una vez por semana entre las calles de su reino, escuchando, conviviendo con la gente para así conocer las mejores opciones para invertir en mejorar, eso le daba un mejor panorama de la forma en la que se debía administrar los recursos.
Extrañaba al panadero, carpintero, zapatero, las señoras costureras, los niños que siempre estaban jugueteando alrededor de la plaza central, los agricultores y granjeros, proveedores de gran parte del alimento que la misma población del reino consumía, a los vendedores, al barbero, al herrero...
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El secuestro
Fanfiction(En progreso; actualizada al capítulo 12) La princesa de Berk ha tenido una vida normal, llena de responsabilidades. Pero pronto descubrirá que en esta vida hay más de lo que ves. Luego de ser secuestrada, descubrirá que la gente que la rodeaba no e...
