Wooseok abrió sus labios secos y doloridos, por un momento solo pudo seguir viendo el mismo punto imaginario en el techo con ojos que ardían debido al desvelo y las lágrimas.
—Mierda. —Maldijo tan pronto como recapituló los sucesos de la noche anterior—
Incluso su garganta dolía como el infierno.
Bueno, eso era razonable. Después de todo, él hizo muchos esfuerzos para hacerle "eso" a Seungyoun en el baño de un club... y luego...
—Mierda. —Lloró patéticamente—
Wooseok no tenía energía en absoluto, pero aún así invocó una fuerza sobrenatural para sacarse de encima el brazo de Seungyoun y levantarse de la cama.
Sin embargo, las lágrimas se acumularon en sus ojos por el brusco movimiento y su respiración se atascó, su rostro se volvió incluso más pálido y tembló de pies a cabezas.
El dolor le recorrió por todas partes, le dolían partes de su cuerpo que incluso no sabía que podían doler.
—E-Esto... ah.
Wooseok intentó moverse con movimientos más pequeños pero no había diferencia alguna en la cantidad de dolor.
—Ya, Seungyoun. Despierta, ven aquí y ayúdame.
Kim gimoteó y dio una mirada hacia el menor.
El bastardo ese dormía plácidamente con una sonrisa en la boca, se veía inocente y lleno de energía a pesar de estar dormido, Wooseok se llenó de ira al ver cómo él debía sufrir la peor parte de todo y perdió los estribos.
¡Si va a doler, que así sea! ¡Pero Cho Seungyoun está muerto!
Wooseok se rió como un psicópata a la vez que tomaba la almohada libre, tomó aire en sus pulmones y empezó el escándalo.
—¡YAAAAH! ¡TU! ¡MONSTRUO! ¡BASTARDO! ¡DEMONIO! ¿CÓMO ME HICISTE ESTO? ¡ESTÁS LOCO! ¡YA, CHO SEUNGYOUN! ¡MOCOSO! ¡SEUNGYOUN! ¡ERES UN PERRO! ¡DE VERDAD! ¡UN DEMONIO Y UN PERRO!
Cada grito fue acompañado de un golpe de almohada y un chillido de dolor, pero a pesar de sus enormes esfuerzos para maldecir al menor, éste permaneció imperturbable, lo único que consiguió fue un ceño fruncido y que Cho rodara hasta quedar boca arriba.
Wooseok pensó por un momento en ahogarlo ligeramente, pero se rindió y se dejó caer sobre el vientre firme del menor mientras jadeaba.
—Tu bastardo... seguro que duermes bien, pero antes no querías ir a dormir no importa qué y seguiste molestandome. —Wooseok se lamentó— Solo espera a que me recupere, estás muerto. Yo... ¿de verdad estoy bien? Creo que debería visitar un Doctor, creo que mi cadera fue pulverizada por ti.
Mientras Kim decía tonterías, su mirada dio con el tatuaje en el abdomen de Cho, la pistola era oscura así que era difícil de notarlo, pero había marcas rojizas y la piel se veía un poco inflamada, Wooseok tocó la superficie del tatuaje y su cerebro fue bombardeado por un embarazoso recuerdo.
Seungyoun sonrió ladino y entrecerró los ojos con deseo, sus brillantes ojos oscuros observaron atentamente a Wooseok quien con sus largos y delicados dedos sostenía firmemente la hombría del menor a la vez que besaba y lamia el arma tatuada en su área abdominal.
—Hyung, ¿te gusta tanto? Creo que ese lugar podría sangrar si sigues mordiendo.
En respuesta, Wooseok volvió a mordisquear el tatuaje con una mirada provocativa.
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Jam Jam (SeungSeok)
أدب الهواةKim Wooseok era mermelada dulce por todas partes. Seungyoun quería derramarlo sobre sus labios y todo su cuerpo. Quería morderlo y lamerlo hasta hacerlo desaparecer, quería esconderlo dentro de su estómago, ocultarlo y así negarle al mundo el sabor...
