-N-No se por que lo hice, fue un impulso.
-¿Un impulso? -Dijo ella, confusa
-Sí, ví que tu novia no hacía nada y me puse muy furiosa.
Ella bajó la mirada, sin decir nada.
-Yo.. Lo siento. No debí meterme.
Me miró, intentando sonreir pero con lágrimas en las mejillas.
-Tranquila, te lo agradezco mucho.
Me acerqué un poco a ella y acaricié su mejilla, quitándole las lágrimas. Ella me miró a los ojos.
-No se por que lloras, y no te voy a preguntar. Pero nada merece tus lágrimas, ¿vale?
Se le escapó una sonrisa.
-Eres idiota.
Negué con la cabeza.
-Soy rara, muy rara. -Dije.
-Me gusta lo raro. -Dijo ella mientras sonreía.
Noté como mis mejillas empezaban a arder. Ella se acercó a mi y me besó la mejilla, poniéndome aun más nerviosa.
-Muchas gracias. -Me susurró junto a la mejilla, haciendo que note su aliento.
-No ha sido nada. -Dije nerviosa.
Miré al cielo, estaba oscuro. Era tarde, pero no quería irme. Noté como empezó a temblar.
-¿Tienes frio? -Le dije.
Ella asintió con la cabeza.
Me quité la sudadera, quedándome en mangas cortas. Mientras se la daba, me crucé de brazos, para que no viera mis cicatrices.
Se la puso, le quedaba grande. Apoyó la cabeza en mi hombro y agarró mi brazo, haciendo que lo pase por encima de sus hombros. Por un momento, olvidé mis marcas y la abracé, haciendo que no pasara frio. Era un momento perfecto.
Noté como acarició mis cicatrices, yo la miré.
-¿Por que lo haces? -Me dijo.
-¿Y tú? -Le dije sin pensar.
Ella me miró.
-No digas nada, por favor. Nadie lo sabe, ni siquiera Cersei. Se enfadaría muchísimo si se..
Le puse un dedo en los labios, haciendo que no hablara.
-No diré nada, y se que tú tampoco. Será nuestro pequeño secreto.
Ella sonrió y se acurrucó a mi, mientras yo le acariciaba el pelo. Cerró los ojos, sonriendo, y yo miraba las estrellas mientras disfrutaba de aquel momento.
