Vendido

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"Como pueden ver, no fueron ustedes los que me enviaron acá, sino que fue Dios quien me trajo. Él me ha convertido en amo y señor de todo Egipto, y en consejero del rey".
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Génesis‬ ‭45:8‬ ‭(TLA)

El Señor es un experto reparador de corazones, Dios es un especialista cuando en temas de transformación se trata, les explicaré porqué. Todos tenemos conciencia de que así como la existencia del bien es notable, también lo es la existencia del mal, y esto viene desde la creación del mundo, pero hoy me enfocaré en la maldad.

La maldad es la tendencia que presenta una persona a actuar de manera negativa hacia otra, con el fin de generarle un daño, ahora vamos a transportar esto a nuestro versículo de hoy. José siendo aún muy joven, fue vendido por sus hermanos. Esto causó tristeza en él. Ningún ser humano espera o está preparado para recibir maldad de su propia familia, quienes se supone, son los que deben cuidarte y velar por ti. No estás esperando que ellos te apuñalen por la espalda.

Pero lo que quiero dejar claro con este capítulo es que, aún José siendo vendido por sus hermanos, aún sus hermanos dejándose usar por sentimientos negativos, Dios usó esa venta para glorificarse en la vida de José.

José tenía claro que el acto realizado por sus hermanos era pecado, pero también sabía que los planes de Dios tomarían esa acción negativa para su bienestar.

Todos en algún momento nos hemos sentido traicionados por una persona que nunca pensamos que nos haría daño. Pero nuestro problema radica en que enfocamos nuestra atención en el dolor del engaño y en acumular sentimientos negativos hacia esa persona que bajamos nuestra vista de Dios.
Y entonces fallamos dos veces, (1) cultivamos sentimientos basura en nuestro interior. (2) le damos el poder a una persona de irrumpir en nuestra relación con Dios.

En el momento que entendamos que la gente no nos hace cosas, cuando comprendamos que no son las personas y yo, sino que somos Dios y yo; te aseguro que tu enfoque de vida va a cambiar.

La humanidad por naturaleza es pecaminosa y falla, pero Dios nunca falla. Eres elegido/a por Dios, Él te marcó, te dio un nombre. Y todo lo que pase en tu vida será para Su gloria y honra. Solo debemos aprender a identificar a dónde fijar nuestra mirada, para evitar así futuras heridas.

No sientas odio o rencor por esas personas que te hirieron, los hermanos de José lo vendieron, y José los alimentó y cuidó de ellos.

Dios quiere llevarte a un nivel que las personas que te pisotean no comprenden, pero si tú te igualas a ellos y no te dejas guiar por el Espíritu Santo, necesitas revisar tu confianza y relación con Dios.

Que nos fallen duele, el engaño duele. Pero nuestra posición debe ser "Señor, ¿cómo puedo glorificarte mejor en medio de mi tormenta?", "¿cómo puedo reflejar a Jesús a esa persona que me hirió?"

Y aunque tus hermanos te vendan, recuerda que Jesucristo te compró a precio de sangre.

La sabiduría, la gracia y el favor de Dios es evidente en esas personas que lo aman y le sirven de todo corazón.

Para la hora del café: Identifica si sientes rencor o tienes algún resentimiento hacia una persona y entrégaselo al Señor en oración.

Oración: Señor y Padre bueno. Cada día mi anhelo es servirte de forma sincera. Te pido que cultives en mi la pureza en mis sentimientos de modo que pueda yo como Jesús amar a los que me traicionan. Te pido que sanes mi corazón de esas heridas del pasado. En el nombre de Jesús. Amén.

 Amén

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Dulce caféDonde viven las historias. Descúbrelo ahora