Cuando pronunció esas palabras, comencé a observar el lugar... y definitivamente no era de mi agrado. Al parecer, nos encontrábamos en un terrero con demasiados árboles alrededor, con la hierba alta, excepto por el sendero por el que habíamos venido recorriendo sin que me diera cuenta; además, los árboles eran muy altos, demasiado como para alcanzar a poder ver la punta desde esa posición. En mi corta vida, jamás había presenciado un lugar tan inhóspito como ese
-¿Está seguro de que este es el lugar dónde acamparemos durante una semana?- preguntó un chico que se encontraba cerca del guía, tenía la piel morena caramelo, como Will Smith, pero su peinado curiosamente era un afro bien conservado, aparte era más alto que todos, incluso que el guía, pues parecía medir 2 metros; llevaba puesto unos jeans igual que la mayoría, una camisa a cuadros, como la de los leñadores
-¿Algún problema con el sitio?-
-Pues no veo un lugar adecuado para poner las carpas, la hierba está muy crecida como para caminar entre ella, y el sendero no es lo suficientemente grande para que quepan todas nuestras carpas- respondió el chico con algo de obviedad en su tono, ya que parece no gustar tanto de la naturaleza al igual que yo.
El guía se quedó viéndole por un momento, pero no con una mirada de enojo, fastidio o algo relacionado... sino que tenía una mirada de pensamiento, como si dentro de su mente pensara como solucionaríamos el problema, y sin más, contestó lo siguiente
-¡A ver todos, reúnanse por favor!- exclamó con una notable emoción en su voz, como si pensara en algo verdaderamente asombroso. Al reunirnos todos cerca de él, se hincó en el centro del semicírculo que formamos y procedió a decir
-Verán muchachos, este es el lugar que nos estableció el campamento... pero yo conozco un sitio en este bosque que es definitivamente mucho más increíble. Aun así, no podemos ir a menos que todos ustedes estén de acuerdo con ir. Nos tomará otras dos horas llegar porque se encuentra más adentro del bosque de lo que ya estamos, así que es su decisión si nos quedamos aquí o si vamos al punto que les digo- nos comentó mientras se rascaba la barba y plasmaba una media sonrisa al terminar de decirnos, como si supiera que íbamos aceptar.
Todos se quedaron pensando como si sus vidas dependieran de ello, en ello aproveché para contar cuantos chicos nos encontrábamos en el grupo, y llegué a contar exactamente unos 15 muchachos, en el caso de que ninguno se haya ido o cambiado a último minuto de grupo, por lo que no tomaría mucho rato decidir.
Algunos comenzaron hacerle preguntas al guía, quien en una de ellas comentó que se llamaba Richard, y que ya había asistido en este bosque varias veces, tantas que ya conocía perfectamente el lugar a donde planteaba ir. Muchos no se fiaban de él, pues llevar a un grupo de jóvenes a un lugar apartado del establecido ya de por sí era desconfiable, y no más que decir con su carácter hasta ahora, pues al principio se encontraba de malhumor y ahora se le veía contento... pero no era una felicidad común, se notaba maldad en esta. Pero de todas formas, algunos, como el chico que habló con Richard al principio, y yo, no queríamos un lugar así de feo para pasar una noche siquiera. Por lo que estábamos a favor. Pero los demás comenzaban a decir cosas como "creo sería mejor si nos quedamos aquí" o "este es el lugar que estableció el campamento", a lo que rápidamente cruzamos miradas aquel chico y yo, y ambos asentimos
-Oigan chicos, yo creo mejor vamos, seguramente es un lugar mejor que este, además, estar un poco lejos nos ayudará a ser más independientes- dijo él y seguido todo mundo le regresó a ver con miradas de asombro, menos Richard y yo, claro está
-Piénsenlo, aquí la hierba se encuentra muy alta, no es nada cómodo. Además, seguro el campamento nos puso este lugar porque "somos los mayores" y nos quejamos menos, o aguantamos más, o tonterías así. Pienso yo, que nos merecemos un buen lugar como los otros grupos- y con eso, volteó la mitad del grupo a su favor
-No estoy segura de eso amigo. No quiero quitarles la ilusión ni nada, pero qué tal si el sitio que propone Richard esta fuera del alcance del campamento, o quizá es más allá de la jurisdicción de este. No sería algo bueno si llegamos a desaparecer de repente. Supongan avisan a nuestros padres- protestó enseguida Lisbeth, lo cual me sorprendió mucho, creí ella apoyaba nuestro lado
-Tranquila Lis, seguramente es nuestro último campamento, debemos aprovecharlo, ¿no?- dije rápidamente, quería que cambie de opinión, lo necesitaba
-Sí; aparte, no va a pasar nada, sus padres les encargaron al campamento, y este no delata, por decirlo así, en tanto les informe que se encuentren bien, no habrá problema- apoyó Richard, aún con esa media sonrisa extraña
-Pero ¿si nos llega a suceder algún accidente? ¿Cómo vamos a conseguir ayuda rápida? O incluso si alguien necesita un hospital, será más tiempo para llegar a este- insistía Lisbeth con preocupación, se notaba que no estaba contenta con doblar las reglas, y tal parece no íbamos a ir, puesto que tenía mucha razón y voltearía a los demás de su lado.
Comenzaba a perder la esperanza de mudarnos de lugar, hasta que
-Vamos Lis, en el fondo sabes que esto vale la pena- le dijo Amelia con algo de obviedad- además...- se acercó a su oído y le susurro algo que nadie pudo escuchar, pero se notó que fue algo que la conmocionó un poco, ya que abrió los ojos completamente, indicando ¿emoción? ¿miedo? No supe distinguir esa expresión, pero lo que sí supe, es que cambió de opinión
-De acuerdo... vamos- dijo sin mucho ánimo, pero al fin y al cabo aceptó, lo que de algún modo me gusto, me refiero, a que me provocó un sentimiento de alivio... pero no era por el hecho de que no dormiríamos con una hierba que te llega hasta las rodillas y te pica; sino que sentía, de algún modo, que si no venía, me sentiría terrible conmigo mismo
-¡Correcto! Ahora vamos rápido en aquella dirección, pues con suerte llegaremos a la hora del almuerzo- dijo Richard y comenzó a caminar hacia la izquierda de donde nos encontrábamos, caminando por la hierba alta que quería evitar con tanto esmero... pero estaba enfocado en otra cosa.
A lo que estábamos comenzando a caminar, apresuré mi paso hacia donde se encontraba aquel chico que parecía compartir ese gusto de desprecio conmigo. Alzando lo más que podía las piernas para tratar de tener mayor movilidad en el aire, y con el cuidado de no caer en algún hueco en el suelo, logré llegar a su lado
-Interesante tu manera de convencer a los demás-
-Interesante tu forma de apoyar la causa jaja- dijo el mientras no detenía en ningún momento el paso
-Tengo una pregunta para ti-
-¿Qué si odio la naturaleza? No querido amigo, pero lo que no soporto es la hierba alta. Además, el sitio estaba en la mierda- dijo adivinando lo que quería preguntarle, el tipo es un genio extraño, se parece mucho a Sherlock Holmes
-Ya que gastaste mi pregunta, pues tengo otra, ¿cuál es tu nombre?-
-Martín, ¿el tuyo?- dijo sin siquiera voltear a verme, pero no me molestó en lo absoluto
-Soy James, un placer Martín-
-Igual James- en lo que me respondió, regresé la vista por mera casualidad, y pude observar que Lisbeth se quedó sola, al parecer Amelia se encontraba al frente de ella, charlando con un chico.
Celos invadieron mi ser, pero si algo he aprendido en una relación, es que lo mejor es disimular. Y la mejor forma era demostrar que no me importaba, así que preferí regresarme con Lisbeth que, al parecer, no había hecho más amigos, retrocedí hasta quedar al lado de ella, y pregunté
-¿Te encuentras bien?-
-Sí, es solo que no me agrada de alejarme del punto verdadero-
-Estoy seguro que Richard nos guía a un lugar mejor, no debes angustiarte-
-Talvez tienes razón, estoy algo paranoica jaja-
-Solo un poco, pero descuida, no pasará nada malo, y vas a disfrutar mucho este campamento- dije poniendo mi mejor sonrisa
-Eso es lo que planeo jaja-.
ESTÁS LEYENDO
Campamento "Rain Forest"
Science FictionJames, un chico que detesta la naturaleza, tendrá que aprender a convivir en ella, y más que eso, tendrá que sobrevivir a los misterios que le presente el campamento "Rain Forest"
