❝Cualquier pecado, al final del día, lleva al castigo❞.
-Romina Caleruega.
➝ 『El único personaje que me pertenece es Romina Caleruega. La historia se desarrolla en base a la serie Élite de Netflix y las escenas agregadas fueron creadas por mí.』
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I.VII — Reconciliaciones
—Era una de mis mejores amigas. Ella era diferente. Muy lista... pero no lo suficiente como para tomar las decisiones correctas —suelto un suspiro y me recargo en mi asiento, mientras la detective asiente, haciendo anotaciones en una hoja.
[...]
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—¡Estoy en caída libre! —escucho a Muñoz gritar, por lo que ni siquiera me molesto en ponerme ropa y salgo corriendo por toda la casa como loca, sólo con el bañador puesto. En la sala, me doy cuenta de que se encuentra el trío amoroso. Al pasar, Polo me mira sorprendido y Christian ríe, gritándome unos cuantos cumplidos que Carla calla de inmediato. Yo no paro de correr y reír.
Una vez que llego a la piscina, él me ve y comienza a dejarse caer, pero corro y le atrapo como puedo, fallando en el intento, pues no consigo tener el suficiente equilibrio para soportar su peso. Los dos caemos al suelo y reímos a carcajadas.
—Y los brazos de un ángel me atrapan —después de un rato, por fin consigo el aire suficiente para terminar la oración. Él se levanta de encima de mí y me tiende la mano para ponerme de pie.
—Un ángel con brazos de espagueti —se burla, acercándose a mí y yo le miro indignada. —Bonito bikini, preciosa.
—¿Dónde está el tuyo? —le pregunto traviesa y él me mira confundido. Entonces mis manos van a sus caderas y bajo por completo su bañador, dejándolo como Dios lo trajo al mundo y haciendo que varias de las señoras de limpieza lo vieran. Él me mira sonriente y con fastidio y, después de unos segundos, se sube el bañador de nuevo. Es ahí cuando sé que me toca correr. Y eso es lo que hago.
—¡De ésta no te escapas, Romie! —grita persiguiéndome alrededor de la piscina. Corro sin parar de reír hasta que mi resistencia disminuye y sus brazos envuelven mi cintura, levantándome por el aire y saltando conmigo a la piscina. Cuando salimos a la superficie, sus manos buscan mi cuerpo y cuando lo consiguen, me atrapa. —Eres un grano en el culo, ¿sabías?