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- Mamá, enserio necesito que me den información sobre la persona que me dio este dije, por favor.- El menor miraba a su progenitora con una mirada de suplica. -No sé, si era algún amigo o si es alguien más, necesito saber que tan importante era esa persona en mi vida.-

-Sólo te diré que esa persona fue muy importante en tu vida, literalmente crecieron juntos, y por un tiempo...fueron novios.- Respondia la madre del menor. -Se veía que los dos se querían mucho, tristemente la vida le ha puesto muchos retos, entre ellos el accidente que pues...le hizo perder la memoria.-

-Mamá, ¿Y por qué nos fuimos de Oaxaca? ¿Tú no quieres que yo recuerde nada de mi antigua vida?.- Los ojos negros del menor se empezaban a cristalizar.

-Ay mi niño, lo qué más quiero es que recuerdes todos tus recuerdos en Oaxaca, pero justo en ese momento tu empezaban a trabajar para Disney y los padres de tu amigo y yo decidimos que lo mejor es que los dos estuvieran distanciados por un tiempo.- Contesto la señora, mientras limpiaba las lágrimas de su hijo menor. -Confía que en el momento indicado tu corazón te dirá quien esa persona.-

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En la disquera de Sony Music, Aristóteles terminaba de arreglar algunas cosas a su nuevo disco, para próximamente lanzarlo al mercado.

-Perfecto, ¿Para cuándo sería el lanzamiento del dico?.- Preguntó el rizado mirando a su mánager.

-Si todo sale perfecto, dentro de un mes.- Contestó la mánager de Aristóteles. -Esto sería todo por hoy, no vemos en una próxima Ari.-

Aristóteles había tenido cambió de mánager cyando el y Temo se habían deparado hace años atras y si, auque otra vez eran casados, decidieron que Aristóteles se quedaría su actual mánager y Cuauhtémoc sería el mánager de otro artista.

Sandra, su mánager, se retiró de la disquera. Aristóteles decidí ir a la cafetería pues a Temo todavía le queda unas cosas pendientes.

-¡Papá!.- El repentino gritó de Daniek asustó al rizado.

-¡Ay Jesús! ¿Y tú cuando llegaste Daniel?.- Preguntó el asustado rizado mientras se llevaba su mano al pecho.

-No hace mucho, te recuerdo que yo también tenía que venir a grabar unas canciones.- Contestó el ojimiel con una voz obvia.

Pues si, desde hace unos 8 meses Daniel firmó un contrato con Sony Music, quería iniciar su carrera solista.

-¿Y tus hermanos?.- Pregunto Ari, al ver que Daniel no venía con los más pequeños de la casa.

-Detrás tuyo.- Una vocecitas infantiles sonaron detrás del rizado. -Hola papi.-

-Bueno, quedas a cargo de mis hermanos, debo irme o mi mánager me castigará todo un mes.- Dijo riendo, pues para suerte su mánager terminó siendo su papá Temo.

-Ay papi, quiero una torta de chocolate por fis.- Suplicaba la melliza más traviesax Laura.

-Ay no, luego tu papá se enoja conmigo.- Negó el rizado.

-Ay papi, papá no se enterara, porfis, un pedacito chiquito.- Reprochaba la pequeña traviesa.

-Ay papi, te dejas mandarba por papá.- Reía Isabela.

-Ay, ¿Yo que culpa? Su papá da muchas órdenes.- Contraataco el rizado.

Daniel, quién ya estaba cerca de la salida de la cafetería; paró en seco, pues un dolor fuerte llego a su cabeza. Un flash...

-Bueno, ya estás libre, ahora ayúdame.

-Ya voy, das más órdenes que mi papá Temo.

Otro pequeño recuerdo llegaba a su mente, pero seguía sin poder ver el rostro del chico de la dulce voz.

-Necesito saber quién eres, chico de la dulce voz.- Dijo en una voz muy bajita.

Operación Memoria ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora