~3~ Hay que estar unidas

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Abro los ojos lentamente, y lo primero que veo es unas fotos que nos tomamos con mis amigas en la cabina fotográfica del cine hace un mes, cuando salimos para celebrar las vacaciones.

La tomo entre mis manos y sonrío melancólicamente al ver como en la última foto las cinco nos abrazamos eufóricamente, dejando a Mía en el centro. La abrazamos como si supiéramos lo que se nos vendría días después.

Suelto un suspiro dejando la foto a un lado.
Hace exactamente una semana que fue el funeral de Mía y, a pesar de que Caden viene todos los días a verme, me siento muy sola.

No he tenido mucho contacto con mis amigas, y lo entiendo, ya que todas queremos tener un poco nuestro espacio.

Cuando no viene Caden, me la paso recostada en el jardín trasero pensando bajo la luz de la luna y las estrellas, recordado a Mía.

Siento que ya es momento de que volvamos a unirnos como amigas, sobre todo en un momento tan doloroso para todas. Necesitamos nuestro apoyo mutuo.

Me levanto de la cama para darme una ducha rápida, y me visto con un jeans negro y una camiseta de rosas rojas.

Tomo mi teléfono para escribir en el grupo de WhatsApp con las chicas para ver qué dicen de juntarnos mañana y conversar un poco.

Siento una punzada cuando pienso en Mía. En sus cosas.
Según lo que sabemos, todas sus pertenencias habían sido robadas, a excepción de su tarjeta de memoria y Sim para evitar rastreo.

Al parecer, el asesino era bastante inteligente y tubo el tiempo suficiente para hacer todo eso sin dejar huellas.

Suelto un suspiro y, con el dolor de mi alma, elimino a Mía del grupo para evitar problemas con el asesino, el cual tiene acceso a toda la información de su teléfono, incluyendo sus mensajes de WhatsApp.

Me quedo mirando la pantalla un rato.

"Eliminaste a Míaa💋"

Muerdo el interior de mi labio inferior y me detengo en las escaleras antes de bajar.

—Lo siento Mía —susurro. Y lo siguiente que pasó fue tan rápido que no tuve tiempo de agarrarme de algo.

Pierdo completamente el equilibrio cayendo de lado en la esquina del escalón. Mi teléfono cae antes que yo, y no me doy tiempo de tomarme del barandal cuando empiezo a arrastrarme hacia abajo golpeándome un par de veces en la cabeza.

Suelto un quejido de dolor y abro mis ojos con dificultad.
Intento ponerme de pie, pero mi cabeza palpitaba muy fuerte cada vez que lo hacía.

Una lágrima se desliza por un lado de mi rostro y busco mi teléfono a mi alrededor, pero estaba lo suficientemente lejos como para alcanzarlo y poder pedir ayuda.

Me quedo ahí en el suelo por aproximadamente 1 hora, hasta que consigo moverme y caminar lentamente para tomar mi teléfono e ir a sentarme en el sillón a descansar mi cabeza un rato más del golpe.

🔹 Summer 🔹

Hago a un lado el desorden en mi escritorio para poder poner mis géneros, ya que decidí que le haría unas flores a Mía para que su lugar en el cementerio quede perfectamente como se lo merece.

Levanto un cuaderno para lanzarlo a la cama, y me quedo helada cuando veo una hoja que reconozco enseguida.

"Esto recién empieza, ahora sabrán quien soy. Nos vemos en la otra vida"

Suspiro y niego haciéndola a un lado. Cada vez que la recuerdo, una extraña sensación me invade.
Decidí guardarla yo, sin saber realmente para quien era. Después de todo, tres vivimos en esta casa, y la nota estaba en la puerta de entrada.

ARCANOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora