Capítulo 22

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POV Ruggero.

Molly era tan linda como su mamá, era un angelito durmiendo. Cada vez sentía más cuando veía sonreír a Karol.

Para nuestra sorpresa, llegó un médico que de seguro venía a informarnos sobre la abuelita de Karol, esperaba mucho que los resultados no fueran malos.

~¿Familiares de la señora Bertha Sevilla?-preguntó el doctor y me levanté del asiento junto a Karol.

~Dame a la bebé, así ves con más detalles.-le susurré rápidamente.

Me sonrió, le extendí los brazos y me dejó a la pequeña Molly. Me agradeció y se acercó al médico.

~Sí, yo soy su nieta.-oí que dijo hacía el médico y se quedó hablando.

Movía mis brazos un poco para Molly, era demasiado linda, como ya lo mencioné antes, un angelito. Le hice algunas muecas y tocaba una que otras veces con suavidad su carita.

Mire de reojo a Karol pero me centre más en la bebé. Hasta que sentí a Karol acercarse a mí con una cara aún más preocupadísima que antes.

~¿Qué pasó?, ¿qué te dijo?- le pregunté rápidamente algo asustado.

~Se fracturó la cadera con la caída, deben hacerle una cirugía pero aún no me dicen un precio pero estoy segura que me costará, no sé que hacer y en lo que trabajo no creo que me den suficiente dinero para esto.-me respondió y empezó a llorar seguro de frustración.

La abracé sin dejar de cargar a Molly y comencé a pensar en posibilidades para ayudarla económicamente. Y llegué a una solución, mi mamá.

~Mira, yo no tengo tanto dinero, pero mi mamá sí, sé que vivo con ella pero como ya te expliqué, ella me administra dinero para ser responsable y no creer que tengo todo el dinero del mundo.-le dije mientras la abrazaba.

~¿No será mucha molestia?, necesito el dinero pero no quiero incomodar.-dijo limpiando sus lágrimas mientras me miraba a los ojos.

~No, claro que no, a ella le gusta ayudar, más si se trata de personas como tu abuelita, ya que tiene algo personal con eso, estoy seguro que te ayudará.-le dije tratando de calmarla, quería en verdad ayudarla.

Me sonrió.~Gracias, Rugge, no sé que haría sin ti, y por cierto, puedes ir a tu casa, yo me quedaré aquí con Molly cuidando a mi abuelita ya que está consciente y tendrá que esperar hasta que le hagan las cirugía, además, le pediré a Sofía que si me puede traer algunas cosas de mi abuelita y de Molly pero en verdad, gracias.-me dijo acariciando mi mejilla y tomando a Molly en sus brazos.

Miré el reloj de mi mano rápidamente y me di cuenta de la hora, era ya algo tarde pero preciso para algo que iba a hacer. La miré, le dejé un pequeño beso en la boca a Karol y un beso en la frente a Molly.

~Mucha suerte, espero que tu abuelita mejore, hablaré con mi mamá, cualquier cosa, me escribes, cuidate.-le dije con una sonrisa.

Ella me agradeció nuevamente con una sonrisa de oreja a oreja y se despidió. Nos dimos media vuelta y ella se adentró en el hospital y yo salí de él. Ha sido un día lleno de emociones y descubrimiento, pero aún el día, no acaba...

Dos vidasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora