Salí con cuidado de entre los arbustos para limpiar la tierra y la suciedad que había en mi pantalón de pijama antes de bajar a la calle principal con mucha cautela para no ser vista por ningún vecino.
Al llegar a orilla de carretera me paré detrás de una casa y mire a través de la oscuridad intentando ver el auto donde iba mi madre y ese hombre, por lo visto ya estaban lo suficientemente lejos como para yo poder caminar en sentido opuesto.
Mis heridas y el dolor me complicaban el moverme con facilidad, me era necesario ir sostenida de la pared, por suerte era una noche de luna llena y la luz era suficiente para ver mis pasos.
Unas cuantas calles después ya estaba exhausta, me fui obligada a tomar un descanso así que me metí detrás de una pequeña plaza que está construida al rededor de un monumento que habia en el vecindario, al sentarme sentía mi cuerpo caliente, cuando revise note que algunas de las heridas aún supuraban algo de sangre mezclada con pus, era muy posible que se estuviesen infectando y sabia que si seguía esforzándome de esa manera era muy posible que volviera a colapsar tarde o temprano.
Pase unos 20 minutos aproximadamente allí sentada, el dolor y el hambre me daban menos esperanzas de poder escapar pero no quería darme por vencida así que me levanté y continúe caminando, las rocas y la basura en el sueño lastimaban mis pies, mi mayor preocupación era que algo se clavara en alguno de ellos viéndome forzada a pedir ayuda o peor aún volver a las garras de esa bruja.
No habia mucho a donde ir por eso seguí la única dirección que podía tomar en ese lugar, mientras me movía lentamente me percaté que toda la zona estaba completamente desolada, el único alma que conseguí en el camino había sido un perro hurgando en la basura.
Al ver ese pobre animal puede sentir su sufrimiento como si fuera parte del mio, me acerqué a él e intente acariciarlo pero estaba muy asustado, creo que incluso lo estaba mas que yo, tanto que se alejo de mí y de la bolsa.
Cuando se apartó pude ver que intentaba sacar algo de ella pero estaba sellada, quise ayudarlo para que no sintiera el hambre que sentía yo, así que abrí la bolsa y saque otra bolsa más pequeña que tenía sobras de comida, al verlas me provocó comer algo de ellas pero no me atreví, luego de asquearme las puse en el suelo y me retiré.
El cachorro se acerco lentamente y empezó a alimentarse con desesperó, me daba intriga saber cuanto tiempo tendría sin comer para comportarse de esa manera, no pude evitar aprovecharme del voraz apetito del pequeño animal así que volví a acercarme y esta vez pude acariciarlo un par de veces antes de que me gruñera e hiciera que me apartara de él.
Le di la espalda y mire al cielo preguntandome a mi misma si también tendría que pasar por esa situación, antes de irme y no volver a verlo jamás gire mi rostro y eché un último vistazo para decirle adiós, entonces ahí pude seguir mi rumbo.
Continúe mi camino casi arrastras y sólo pensaba que hacer ahora, no quería volver a ese maldito lugar pero tampoco podía pedir ayuda porque era más que obvio que llamarían a mi madre y conociendola era muy probable que al encontrarme se hiciera la víctima y dijera que escape por algún tipo de rabieta, además de tener algún tipo de excusa para justificar mis heridas.
Cuando estuve lo suficientemente lejos como para poder buscar un refugio y poder descansar lo que quedaba de noche me encontré con un pequeño parque donde mi padre solía llevarme antes de caer en cama que estaba justo en las afueras de la zona residencial.
Cuando ví ese lugar broto una enorme sonrisa en mi rostro junto a un par de lágrimas que esta vez eran de felicidad por los recuerdos que volvían a mi mente, camine con cuidado y abrí la reja que separaba el parque de las casas, me adentre lo más que pude y conseguí unas gradas que estaban hasta el fondo y me acurruque en el lugar más oculto que conseguí.
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Scarlet
Novela JuvenilNunca nada resulta como queremos. A veces naces en el lugar equivocado, sufriendo y viviendo un día a día que con el tiempo pierde sentido. Las esperanzas se pierden cuando las estrellas se apagan, sólo puedes mirar el camino y tratar de no tropezar...
