- Estoy seguro que es ella.- ya muy alterado después de contarle mi pequeño momento con la chica de rojo.
- Te estas volviendo loco amigo, tu deceo de encontrarla te a hecho una mala jugada.- negando con su cabeza y bebiendo de su copa.
- No lo entiendes, además mucha casualidad que tengan el mismo nombre.
- Vamos amigo, cuantas mujeres tienen ese mismo nombre en todo el mundo. Además digamos que te doy la razón y si es ella; porque se presentó así como así en este lugar, tu investigador la ha seguido por mucho tiempo el lo sabría.
En ese punto tenía razón, pero es que algo dentro de mi me decía que era ella.
- Supongo en eso tienes razón, pero su aroma su maldito aroma es el mismo- Ethan me vio con el seño fruncido.
- Mike entiendo tu situación, pero como vas a conseguir verla sin el antifaz, porque con el no sabremos si en realidad es... Es tu Diana.- se que el se incómoda hablando del tema por los problemas que tuvimos en el pasado por ella, pero terminamos siendo muy buenos amigos después del maldito incidente.
- Lo voy a averiguar.
- Pues deberías darte prisa porque al parecer se te irá de las manos amigo- con su vista tras de mí.
Volteo, y ella se estaba marchando del lugar, y con mucha prisa por lo visto.
- Mierda, volveré en un momento- levantándome de la mesa ella ya había salido del salón de eventos- o te llamo vale.
- Vale, buena suerte.
Sentía un miedo, que no fuese ella y sólo me hubiese emocionado y caer en un precipicio al darme cuenta que sólo era una chica más. Pero mi corazón me decía lo contrario.
Después de unos minutos llegue al pasillo que daba con la entrada principal del lugar, estaban saliendo del edificio. No podía permitir que se fuese así sin más, no sin antes saber si es ella, si es mi Diana.
- Diana!- mi grito salió más fuerte de lo que quise mientras prácticamente corria hacia ella.
Por favor no te vayas, estaba por subir ala camioneta.
-Diana por favor espera!- ya faltaba muy poco por llegar abrí la enorme puesta de vidrio.
- Diana por favor espera, sólo un momento.
No, no, no permitiría que se fuera ya estaba subiendo en el auto donde un hombre abría su puerta.
Mi impulso me llevo a querer tomarla del brazo, pero cerraron la puerta del auto y un cuerpo me lo impidió; no era más de 1.80 de altura ya que se veía casi de mi tamaño quisa por un poco yo lo pasaba.
- Alto- y su mano estaba en mi pecho, eso sin duda no me agradó.
- Sólo deceo hablar con ella y te pediré amablemente quites tus manos de mi.- viéndolo a los ojos.
- Lo siento, la señorita no está dispuesta en estos momentos.
- Que sea ella quien me lo diga.- no se, si era por mis ansias de saber que es ella, o si e primer momento he sentido rechazo hacia este personaje.
- Señor- quitando su mano de ni pecho- sólo estoy siguiendo órdenes así que le pediré de la misma manera a usted que se aleje porque la señorita no quiere recibirlo.
Ok, ok ahora sí estoy muy muy molesto.
Levanté mi mano para querer golpear su rostro, pero adivinen que es lo que tengo en estos momentos en mi cabeza? Exacto su maldita arma nueve milímetros.
- Le dije que se alejara- pero en ese momento se abrió la puerta del auto.
- Baja el arma Gerardo- y ella bajo del auto en ese momento.
- De acuerdo- a regañadientes.
- En que le puedo ayudar señor Black.- sin duda era una mujer muy bella pero había algo en ella que me hacía dudar si en realidad era Diana, mi Diana. Era muy fría, se veía calculadora era consiente de cada movimiento que ella hacia, me sorprendía si manera tan fría como hielo; y sin duda mi Diana era todo lo contrario a ella.
- Diana? Eres tú... Mi... Mi Diana?- rogaba muy dentro de mi que fuera ella pero ala vez no, porque no podría creer que esa mujer tan fría y vacía fuera mi chica.
Alguna vez han visto a alguien a los ojos y sienten que ven su alma, que la manera en que te mira dice mucho de ellos. Pues en ese momento sólo veía odio hacia mi, sólo odio y un vacío dentro de ella.
Quite el maldito antifaz que ya me tenía hasta la mierda. Por un momento me parece ver un brillo en sus ojos al ver mi rostro pero desapareció en un segundo.
- Su Diana?- y su sonrisa me dejó la sangre fría.
y en ese momento quitó su antifaz.
Mierda! Mierda! Mierda!!... No, no podía ser cierto; después de seis malditos años, seis años de mierda donde sufrí como un maldito hijo de perra.
Pero su mirada, su rostro, su cuerpo todo en ella era diferente; me niego, me niego a creer que ella es la chica de la cual me enamoré hace siete años.
No ella no, no puede ser ella.
- Tu Diana?- dando un paso hacia mí- tu Diana, Mike?
***
Hola de nuevo chi@s y acá un nuevo capítulo, lo se es corto pero no me aguantaba las ganas de publicar.
Me gusta el rumbo que va llevando la historia, gracias por darme su tiempo.
Y no se olviden de dejar sus votos y comentarios ❤❤
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Si No Te Hubiera Conocido ( Editando)
Ficção AdolescenteMike: el chico guapo que no desea enamorarse, lo tiene todo: dinero, chicas, amigos. Diana: la chica sencilla, muy bonita e intelectual. Pero piensa un momento que sucede cuando juntas algo frágil, puro y hermosos con todo lo contrario; sexi, tosco...
