"Está contigo"

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-Por favor, cuéntame desde cuándo está sucediendo esto.-

Me sentía como una niña, no encontraba la fuerza para hablar de todo lo que estaba ocurriendo en mi vida, el nudo en mi garganta se hacía cada vez más grand.
Sabía que en el momento en el que saliera la primer palabra comenzaría a llorar, permanecí en silencio un rato hasta que el padre carraspeó y me regresó a la realidad, reuní la fortaleza y comencé a hablar:

-Todo empezó hace un par de semanas, mi novio y yo estábamos solos en su casa, eran las 2:00 a.m...
Tuvimos una especie de altercado con un fantasma o espectro, la verdad es que no sé qué era, escuchamos gritos y rasguños, incluso vimos a una sombra correr a una velocidad increíble, desde entonces he tenido pesadillas a diario, no puedo dormir ni comer, siento que alguien me sigue a donde quiera que voy...
No pude seguir, mi voz se hizo un hilo hasta que todo fue silencio.

Al subir la mirada para ver su expresión encontré a un hombre atento, sus ojos estaban fijos en mí, al verlo directamente a ellos noté una nota de compasión.

-Hija ¿Lo que me cuentas tuvo contacto físico ya sea con tu novio o contigo? Vaya, alguna mordida, rasguño u otro tipo de lesión.

Instintivamente toqué mi clavícula y moví la cabeza de manera afirmativa.

Lo siguiente que escuché fue un suspiro largo...

-¿Qué pasa? ¿El hecho de que me rasguñara tiene algo que ver con mis pesadillas?-
La ansiedad me estaba traicionando, mi voz se escuchaba desesperada y chillona, quería respuestas para entender todo el infierno en el  que se estaba convirtiendo mi vida, quería acabar con ello de una buena vez.

-Sí, en parte tiene algo que ver ¿Es la primera vez que te sucede?

-Sí, en sí yo no creía en nada de esto, crecí en una familia no religiosa, ni siquiera estoy bautizada ¿Sabe qué ocurre? ¿Por qué me está pasando esto a mí? ¿Tiene algo que ver el hecho de mis creencias?- Estaba ansiosa, torcía mi suéter con fuerza y las manos me sudaban debido a toda la carga emocional que este asunto me provocaba.

-Algo tiene que ver hija, es de todo un poco lo que me cuentas, no puedo estar seguro aún pero me parece que es un alma aferrada a ti,  es algo que ha estado a tu lado desde mucho tiempo atrás y se está revelando hasta ahora por algún motivo, sea lo que sea está contigo desde hace ya un tiempo-

Me quedo estupefacta y boquiabierta, no puedo creer lo que oigo debido a que jamás me habían pasado cosas de tal naturaleza (Al menos no que yo recuerde).
En ese preciso momento mi cabeza se transforma en un caos, sentí mis labios secarse y un mareo profundo, tuve que acercarme al escritorio del pequeño despacho y sujetarme de el por temor a caerme, tenía que reaccionar y seguir preguntando.
No podía quedarme con más dudas, no ahora que me estaban dando respuestas, a pesar de mi escepticismo, por alguna extraña razón lo estaba creyendo, algo dentro de mí decía que era cierto y eso hacía que tuviera aún más miedo.

-¿Cómo puede estar tan seguro? ¿Todo esto con tan solo verme y escucharme a penas hace un par de horas?-  Tenía que admitir que aunque creía en sus palabras un deje de duda e incredulidad se albergaba en lo más profundo de mi ser.

-Digamos que tengo experiencia en casos similares y que por otros motivos puedo ver cosas en algunas personas, en tu caso al momento de que te acercaste a mí pude verlo, una sombra te sigue y puedo notar que no es nada bueno.- Hablaba como si estuviera describiendo un día de campo común y corriente y no a una chica que aparentemente traía a un demonio viviendo junto a ella.

Clavé mis ojos de nueva cuenta en los suyos, era la primera vez que le prestaba atención; era un hombre de mediana edad, 30 años a lo máximo, sus ojos eran azules con tintes grisáceos, su piel era apiñonada, tenía un semblante sereno. Bastó con observarle bien  para tenerle una confianza total por alguna razón desconocida.

"En mis entrañas"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora