- ¿Y? Estoy esperando... -Dijo Agustín-. ¿De quién estás enamorada?
- ¿Qué es lo que escuchaste exactamente? -Preguntó Máximo, con miedo a la respuesta-.
-Todo...
- ¿TODO? -Dijo Máximo, alterado, y con los ojos completamente abiertos-.
-Enrealidad, sólo escuché lo último que repetí... ¿Por qué? ¿Es una conversación que no debería haber escuchado? ¿Hay algo que no debería saber? -Preguntó él, tranquilo, pero con una pizca de curiosidad invadiéndolo-.
-Claro que no deberías haber escuchado, pero no por que no debas saber, si no por que yo no quiero que lo sepas, es algo mío, totalmente privado. -Habló ella, por primera vez, intentando sonar enojada-.
-Entonces deberían ir a hablar a otro lado, no? Esta es la sala, acá todo se escucha y ustedes no viven sólos, te recuerdo que vivo yo también, princesita... -Le dijo él, descaradamente-.
-Lamentablemente sí, sí lo recuerdo, y GRACIAS por arruinarme lo poco que quedaba del día con tu mal genio... -Le dijo ella mientras se iba a la habitación en la que dormía-.
-Vos me los arruinás todos los días -Le contestó él, gritándole de lejos-.
Al principio nisiquiera sintió el dolor en su pierna, él la había hecho poner de mal humor, hasta que sintió un dolor muy fuerte que la obligó a dejar de avanzar.
- ¡MIERDA! Esto es horrible.
-Te ayudo -Le dijo su cómplice, Máximo-.
-En qué momento llegaste acá?
-Recién, pensé que te podía doler la herida y te seguí para acompañarte...
-Hoy hablamos demás... Tenemos que tener más cuidado -Dijo ella, mordiéndose las uñas-.
-Sí, perdón... Hablé muy fuerte. Aunque, desde que te conozco, nunca te había visto tan nerviosa, pensé que vos no tenías sentimientos -Dijo él, riéndose-.
-No soy una planta Máximo -Rodeó los ojos-.
-Bueno entonces... al final, sí tenía razón.
-¿Razón? -Dijo ella, confundida-.
-Sí, en que estás enamorada de él.
-¿Vos sos estúpido? Recién casi nos cachan, dejá de repetir eso en voz alta!
-Perdón -rió-. No puedo evitarlo.
-Entonces vas a tener que poder igual, ahora andate, necesito dormir un poco, no aguanto más este puto dolor -Le dijo finalmente cuando llegaron a la habitación en donde ella dormía-.
Claramente era todo mentira, aunque lo de la pierna era cierto, lo demás no. Ella no tenía pensado dormir aún.
Así que esperó a que Máximo se fuera, y cuando comprobó que no había nadie que pudiera escucharla cerró su puerta y se decidió a sacar uno de sus tesoros más preciados. Su ukelele amarillo. Nunca nadie lo había visto, Máximo no sabía de su existencia, y Agustín muchísimo menos, ella siempre lo había tenido escondido, no era algo que le gustaba compartir, era la única cosa material que ella amaba y cuidaba con su vida, y nisiquiera el apocalipsis podía separarla de él. Se sentó en la orilla de la ventana para poder respirar aire fresco y comenzó a tocar algunos acordes hasta que se decidió a tocar una canción de Axel, un cantante argentino que ella admiraba. Cómo decirte que te quiero... era un temazo.
Ella era diferente, amaba la música desde muy pequeña, y podía con cualquier género, pero el romántico siempre le podía.N/Agustín:
Subí para ir a mi supuesta habitación. Mi habitación era una de las últimas así que quedaba prácticamente al final del pasillo.
Logré escuchar, que en la primera habitación alguien estaba cantando mientras tocaba un... un... UN UKELELE? DIOS, QUÉ HERMOSO, HAY UN INSTRUMENTO EN LA CASA.
Entré inmediatamente sin prestar atención de quién era la habitación, y cuando descubrí quién era, casi me caigo de culo.-Te amaré siempre así, aunque no seas mío... Cómo decirte que te quiero y desafiar al mundo entero? Cómo gritar que hemos soñado, si hemos perdido ganado... Cómo decirte que te quiero? Cómo decirte que me muero de amor... Si estoy, tratanto de mentirle al corazón. -Finalizó ella, con una dulzura increíble en su voz-.
Dios... No sé en qué momento, pero debería borrar esta puta sonrisa que se me formó mientras la observaba, o eso me delataría.
Reaccioné, caí en cuenta de que no podía estar ahí, si ella me veía arruinaría el momento, entonces hice mi mayor esfuerzo para cerrar la puerta sin hacer ruido y me fuí a mi cama para dormir, cosa que no logré, el sueño se me había esfumado.
Ella era increíble, cantaba la canción con tanto sentimiento, transmitía tanto y era tan dulce, nada que ver con la fiera que veía todos los días... Mentiría si dijera que la piel no se me erizó al escucharla... Esa chica tiene algo especial, no me quedan dudas.
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Maybe... i need you. [MYA]
Science FictionNada es lo que parece, saben? Cuando todo esto empezó sentí que moriría. Jamás pensé que podría aguantar tanto... Yo, la persona más sensible que podría existir, en medio de toda esta jodida mierda. Quién lo diría, el apocalipsis resultó ser peor de...