Capítulo 13

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N/Ella:

Retrocedí unos cuantos pasos, y de lejos sin pensarlo comencé a llorar con todas mis fuerzas, nisquiera me importó que Agustín estuviera detrás mío y lloré, lloré. Estaba segura de que era ella, paré en seco, tenía que reaccionar y lo único que hacía era estar parada llorando.

-M...ma... Martu? Sos vos? -Dijo con un poco de dificultad-.

- ¿Tía? -Preguntó con la voz temblorosa-. ¡TÍA!

A ella se le iluminaron los ojos y corrió hacia la pequeña, la alzó entre sus brazos y comenzó a llorar de nuevo.

-Martu mi princesa. -Dijo abrazándola como una nena a su muñeca favorita-. Te extrañé tanto tanto.

-Yo también Luci... Te amo tía, por favor no me dejes sóla, tengo miedo. -Dijo lloriqueando en sus brazos-.

-Estás conmigo hermosa, no te voy a dejar sóla. Pero... Dónde está tu mamá?

-¿Mamá? No sé, ella me dijo que todo iba a estar bien, me dejó acá sóla hace unos días pero yo tenía mucho miedo tía.

-¿Cómo? ¿Te dejó sóla? Pero... por qué? -Dijo bajándola en el piso para luego agacharse a su altura-.

-Sí, me dijo que vos o alguien iba a buscarme y que no me preocupara, ella tenía algo raro con sangre acá tía -Dijo la pequeña, señalando su brazo-.

-No. No, no mi hermana no. -Dijo parándose para luego tambalearse hacia atrás-.

-Tranquila -Dijo Agustín luego de sujetarla por la cintura para que ella no caiga-. No pienses en eso, aún hay posibilidades. Ahora lo mejor es que nos vayamos antes de que oscurezca, llévala a la pequeña en brazos, yo voy a cargar las bolsas que pueda en el auto, no te preocupes por eso, yo puedo hacerlo, vos andá con cuidado.

Ella lo miró, con lágrimas en los ojos, agradeciéndole con la mirada, se estaba portando realmente como una buena persona, como un hombre que vale la pena.
Alzó a su pequeña sobrina en sus brazos y la llevó al auto, estuvo alrededor de media hora sentada ahí de copiloto mientras que esperaba a que Agustín terminara, y comenzó a llorar, se aferró más a el cuerpo de su pequeña sobrina que ahora estaba durmiendo plácidamente en sus brazos, y comenzaron a caer sus lágrimas sin parar, había encontrado a Martina, pero había perdido a su hermana. Estaba tan sóla en el mundo, Martina era lo unico que tenía y debía luchar por ella, era probablemente la única familia que le quedaba y jamás permitiría que la arrebataran de sus brazos, por que la había encontrado y no iba a dejar que nada malo le pase.

-Sé que es algo tonto, pero quizás se hirió de otra manera -Dijo Agustín, subiendo al auto para luego encenderlo y comenzar a moverse-.

-Eso espero... -Dijo ella, casi inaudible-.

-¿Cuántos años tiene? -Dijo él, refiriéndose a la nena-.

-Estaba a punto de cumplir cinco, supongo que ya los habrá cumplido -Dijo ella, mirándola-.

-Es hermosa, me encantan los niños. Siempre quise tener hijos.

-Sí, es hermosa. Pero no sabés lo terrible que era y la picardía que manejaba antes de esto -Dijo ella con una pequeña sonrisa melancólica-.

- Y... Son muchos en tu familia? -Dijo él, intentándola despistar de aquel mal rato que estaba pasando-.

-Éramos muchísimos -Suspiró-. Tenía 7 hermanos... 6 mujeres y 1 varón.

-Ósea que eran 8? -Dijo él, abriendo los ojos de par en par-.

-Sí...

-Dios! Tus papás no tenían televisor?

-Hm, al parecer no -Dijo ella, dedicándole una pequeña sonrisa-.

-Y tu hermano? -Le dijo él, volviendo su vista al frente-.

-Mi hermano era un genio. Era músico, tocaba variedad de instrumentos... siempre fué mí ídolo, se llamaba Nicolás...

-No hables de él como si nunca más lo vas a volver a ver. Lo vamos a buscar y lo vamos a encontrar, a él, y a todos, yo te voy ayudar Lu -Le dijo él, interrumpiéndola-.

No entendía por qué el hacía todo eso, por qué era tan bueno con ella, por qué se había ofrecido a ayudarla cuando él tampoco sabía nada de su familia. Ella simplemente lo miró, como cuando lo veía a través de una pantalla, con admiración. Y le dieron más ganas de seguir llorando.

Maybe... i need you. [MYA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora