⚠ACTUALIZACIONES LENTAS
El bien y el mal siempre se han visto envueltos en el conflicto. Quién gobernará en el mundo es imposible de saber. Los ángeles y demonios han luchado durante toda la existencia, involucrando al ser humano de por medio.
Ver...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Yoon Gi empujó con la mano la puerta del baño, al ingresar se encontró con un gran espejo sobre la pared del lado de los lavamanos. La música se escuchaba también ahí pero era más suave que en la otra gran sala. Se acercó hacia el grifo para abrirlo y tomar el agua en sus manos para finalmente mojar su rostro solamente un poco. Se miró fijamente y observó su expresión seria, furiosa y también confundida ¿Por qué Ji Min no le había dicho nada? ¿Tan malo fue eso que sucedió y de lo que no estaba enterado?
Gruñó levemente y secó sus manos. No tenía muchas ganas de salir de allí porque ahora, lo que se suponía que debía de ser un lindo momento para ambos, se había visto arruinado. Se quedó medio recostado sobre la pared que brillaba reluciente y trató de pensar lo que haría al salir y al volver a sentarse frente a Ji Min.
A los pocos segundos se sobresaltó ya que la puerta se abrió, al alzar su vista pudo ver aquellos ojos de hacía un rato. Tae Min se veía con una expresión algo triste, parecía que lo había seguido hasta el baño. Se acercó a él con las manos metidas en los bolsillos del pantalón y quedó a pocos centímetros de su cuerpo.
—Yoon Gi... Siento mucho lo que acaba de pasar— agachó muy levemente la cabeza mirando hacia un costado—, pero pensé que él te lo había dicho.
—No sé de lo que hablas— algo más molesto que antes, Yoon Gi analizó la actitud del chico. No creía que tratara de hacer nada malo, de hecho sus ojos reflejaban pura inocencia y paz, y eso lo confundía mucho porque se sentía celoso—¿Qué es lo que pasó entre ustedes? ¿Alguna pelea?
Tae Min lo miró fijamente y negó con la cabeza. Hizo lo mismo que Yoon Gi estaba pretendiendo, analizarlo y ver qué era lo que había dentro de su mente. Lo miró casi ladeando la cabeza; le gustaba su rostro, sus ojos con aire somnoliento, sus finos labios... Tae Min creía que Yoon Gi era tan hermoso como él. Estaba dispuesto a decirle lo sucedido ya que Ji Min al parecer no se había molestado en contarle, y eso le generó algo de molestia.
—Bueno, fue una pequeñez—le dijo finalmente, casi riendo al recordarlo—. Lo fui a visitar hace unos pocos días, estuvo haciendo un retrato muy hermoso, fascinante. La música entró por mis oídos como dulces susurros, tomé a Ji Min de la mano— mientras que contaba lo sucedido el chico revivía las acciones con Yoon Gi. Lo agarró de la mano y le clavó la mirada en sus ojos—,danzamos y reímos. Y luego...
Yoon Gi no se pudo mover, se había dejado agarrar para formar parte de un pequeño baile de tipo vals mientras Tae Min lo guiaba dando pasos cortos por aquel baño y tocaba su cintura delicadamente. Cuando se detuvo, hizo exactamente lo mismo que aquella vez. Inclinó el cuerpo de Yoon Gi hacia atrás, se acercó con lentitud a su rostro y abrió muy discretamente sus labios apenas asomando su lengua para besarlo de la manera más obscena que pudo.