⚠ACTUALIZACIONES LENTAS
El bien y el mal siempre se han visto envueltos en el conflicto. Quién gobernará en el mundo es imposible de saber. Los ángeles y demonios han luchado durante toda la existencia, involucrando al ser humano de por medio.
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La habitación de Ji Min estaba en total silencio, sus pensamientos iban y venían dentro su cabeza y lo cierto era que todo eso no sabía cómo tomarlo o sentirse. Después de aquel repentino beso que Tae Min le dio no supo qué debía hacer; el día siguiente a lo sucedido el chico no había aparecido por la universidad y eso lo confundió muchísimo. Se preguntaba si fue por lo que hizo o se debía a otra circunstancia.
Su cuerpo se encontraba acostado sobre la cama, miraba de reojo hacia la ventana como las cortinas se mecían por el viento. Hacía frío aquel día pero un gran suéter negro lo cubría incluso hasta llegar a sus muslos. El cuello de tortuga de la prenda también cubría parte de su rostro, solamente dejando tapada su boca. No tenía nada que hacer ya que la mayoría de sus tareas fueron terminadas, aunque el retrato que había pintado de Yoon Gi quedó a la mitad.
Cerró los ojos por un momento y puso sus manos sobre éstos, frotando. Por alguna razón le dolía la vista.
Después de un rato pensando se levantó de la cama y bajó las escaleras para ir hacia la cocina, allí se encontró otra vez con el silencio. Sus padres estaban trabajando y, cuando se encontraba en esa situación, no podia evitar recordar lo que le sucedió a éstos cuando fueron poseídos por esas torturadas almas. Siempre que recordaba todo eso le dolía el pecho y se sentía horrible.
Trataba con todas sus fuerzas de olvidar, pero a veces esas memorias solo volvían como un pequeño flash. También escenas de un pasado mucho más allá del de hacía solamente un año. Ji Min seguía soñando algunas cosas sobre el hospital y también con Yoon Gi diciéndole que lo iba a proteger a toda costa.
Al acercarse al frigorífico tomó una lata de refresco sin azúcar, se sentó en el taburete y miró el reloj de la pared. Eran las nueve de la noche y seguía solo en la casa. Yoon Gi le dijo que iría a buscarlo para salir y así despejaban un poco sus mentes, él estaba estresado y suponía que Ji Min también debido a los estudios.
—Supongo que va siendo hora de cambiarme— se dijo, sonriendo por saber que pronto lo vería.
Quería verse bien porque suponía que irían a comer a algún bonito restautante, aunque Yoon Gi no le había dicho nada sobre eso. Buscó en su armario ropa que le pareciera adecuada, pero que no se viera exagerada. Optó por unos pantalones negros de jean, una camisa blanca y sobre ésta otro suéter con cuello en v. Se miró en el espejo y rio ya que parecía un nerd.
Estando ya listo esperó la hora a que Yoon Gi llegara a buscarlo. No tardó mucho en escuchar el timbre de la puerta, de inmediato fue camino a abrir.
—Hol...
No pudo terminar su saludo debido a que Yoon Gi lo tomó del rostro y lo besó ansioso, empujándolo hacia el interior de la casa. Ambos se besaron con ganas, moviendo sus cabezas de un lado a otro. Hacía días no se veían por culpa del trabajo de Yoon Gi y justamente ese día no tenían de qué preocuparse ya que al siguiente sería sábado.