Seis de Enero del 2015, Jueves.
14:40 horas.
A todos mis adorados lectores —y a mi misma—:
Un año entero para tener trescientos sesenta y cinco días en los que volver a llorar.
Un año entero en el que te pueden volver a engañar,
a timar
a desilusionar.
Un año en el que puedes cometer trescientos sesenta y cinco fallos,
a uno por día, o más,
todos los fallos que tú quieras,
al ritmo que quieras y del tipo que quieras.
Puedes volver a depositar tu confianza en alguien que no la merece, hacer como Jamie;
«show you all of my faults,
gave you all that I had and then you threw it away»
Puedes hacer lo que tú quieras, puedes lamentarte porque tu vida es una puta mierda,
puedes no salir del agujero porque sabes que no puedes, y te quedas ahí.
O puedes verlo de otra forma:
trescientos sesenta y cinco nuevos amaneceres,
atardeceres y
anocheceres,
que puedes ver junto a quien tú quieras o encontrar ese mundo maravilloso que hay dentro de ti
y disfrutar de todo lo que ves sin falta de nadie,
contigo misma.
Trescientos sesenta y cinco nuevas oportunidades,
trescientos sesenta y cinco días en los que no todo será
lluvia,
ni dolor,
ni miedo.
Trescientos sesenta y cinco días en los que puedes encontrar risas, ilusiones, sueños...
Cumplir los que ya tenías.
Y un año entero en el que puedes comenzar tu nueva vida, desde ya, desde ahora.
Otro verano por delante, otra primavera.
Creo que prefiero verlo de la segunda forma.
Al fin y al cabo, ¿por qué vivir amargada?
Estamos viviendo. Y deberíamos hacerlo bien.
Me he dado cuenta de muchas cosas...
Tengo unos abuelos que por suerte no son viejos.
Tengo amigas, hermanas, primas, que todavía no han hecho su vida y la comparten conmigo.
Esta vida es nuestra, y quiero aprovecharla.
Tengo oídos con los que escuchar esa música que me enloquece,
una cama en la que me puedo subir, y tras haber puesto el volumen a tope,
puedo lanzar mis brazos al aire, saltar,
cerrar los ojos y sentirme en una fiesta.
Ya sabéis, la vida no es la fiesta que esperábamos...
Pero debemos bailar.
Y debes cumplir tus sueños.
Se despide,
esta ilusionada soñadora que ha decidido vivir la incongruencia más sensata, la locura más cuerda de todas: sonreír cuando duela, y al mal tiempo, buena cara.
b.
Postdata: GRACIAS. En este tiempo he recibido gran cantidad de votos, comentarios, ánimos a seguir... Y gracias, en serio.
Postdata dos: @memoriesinblack te mereces un gracias a parte porque sabes la ilusión que hace que me leas y el comentario de ayer fue la gota que colmó el vaso para volver a escribir.
También quiero aprovechar para decir que este año me he encontrado con gente maravillosa por aquí ( @papertowns99 ) que se hace cercana a pesar de no tener amistad directa.
¡Qué bonita es la literatura!
Y postdata tres y momento de publicidad (¡no se vayan señores!):
mi amiga en la vida real y wattpadiana laustclair38 ha empezado con una fanfic del maravilloso, inigualable, sexy y sweet... ¡Harry Edward Styles! Aviso que supongo que no va a ser una d esas fics en que Harry es un cabronazo hombre de la cueva porque Lau odia eso. Así que si queréis algo distinto, ahí lo tenéis.
Y no sé que pasa pero la cursiva se niega a funcionar. ¡BESOS!
Se me olvidaba D: lo que dice en inglés es "te mostré todos mis fallos, te di todo lo que tenía y tú lo tiraste" (o algo así) y es una canción de The Darling Buds (grupo de Jamie Campbell Bower) que no recuerdo el título, pero googleadla porque son geniales.
ESTÁS LEYENDO
Cartas.
PoetryA quien -por casualidad o concienzudamente- esté leyendo esto: tengo un papel en blanco delante y una pluma en mano. Escribiré a mis temores y a mis sueños, a personas reales e inventadas. Te dejo que eches un vistazo a mis pensamientos, querido...
