Siete de Julio del 2014, lunes. 21:58 horas.
A mis amigas de la infancia:
Hace mucho que no hablamos, aunque mentiría si dijese que no recuerdo la última vez que nos vimos.
No he sabido nada de vosotras
y —creo— vosotras no habéis sabido nada de mí.
Pero es que
no quiero decir cómo
me va la vida.
No quiero saber que habéis
—hemos—
crecido.
Estoy tumbada en mi cama, con la ventana abierta.
Se escucha el ruido
que hacen unos niños
con un balón y un patinete
contra el suelo.
Se escuchan sus risas y sus gritos.
Juegan.
¿Y si jugamos nosotras?
Al escondite en el patio del colegio. A que todavía podemos soñar
con ser astronautas
—nunca nos gustó eso de ser princesas—.
Nunca pensamos que aquello se acabaría.
Incluso intentamos
—infantil ilusión—
que se acabase.
Y esto me lleva a pensar
que no sé
si quiero que esto
se acabe.
"Cualquier tiempo pasado fue mejor" dicen.
Cualquier tiempo por venir puede ser peor, creo.
Se despide: vuestra nostálgica
y adolescente perdida amiga,
b.
ESTÁS LEYENDO
Cartas.
PoetryA quien -por casualidad o concienzudamente- esté leyendo esto: tengo un papel en blanco delante y una pluma en mano. Escribiré a mis temores y a mis sueños, a personas reales e inventadas. Te dejo que eches un vistazo a mis pensamientos, querido...
