Viviana siente que ha perdido la batalla mucho antes de que el cáncer apareciera en su vida. Atrapada entre los errores del pasado y una depresión que la consume, cada día le parece un peso imposible de levantar. Pero cuando un evento inesperado la...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
5 de noviembre de 2012
El tiempo había transcurrido con completa normalidad. He tratado de escribir más seguido, sin embargo, ciertas circunstancias de la vida no me lo han permitido: crisis emocionales, problemas de salud, etc. La muerte de Fiorella no fue sencilla de superar; al igual que con la de Francini, aún quedaba una enorme cicatriz que parecía casi imposible de sanar.
La cirugía de Sharon se llevará a cabo dentro de diez días. Ella teme morir durante el procedimiento o que surjan complicaciones. Es un miedo común, yo misma lo he experimentado. Rezamos para que todo salga bien.
15 de noviembre de 2012
—¡¿Qué hora es?! —preguntó Sharon, mordiéndose las uñas.
—Relájate, son apenas las ocho de la noche —respondió Raquel mientras leía una revista sobre cosméticos.
—El corazón se me va a salir por la boca, se los juro.
—Mantén la calma, ya verás que mañana esto habrá terminado — le dije.
—Gracias por su apoyo, chicas. No sé qué haría sin ustedes.
Dos enfermeros subieron a Sharon otra camilla para llevarla al quirófano. Ella estiró sus manos y se despidió de nosotras; mis amigas y yo le deseamos buena suerte.
La operación había comenzado. Teresa veía las noticias en la televisión, mientras que Raquel y yo preferimos leer. Esperábamos con ansias el amanecer para comprobar que todo había salido bien.
16 de noviembre de 2012
Fui la primera en despertar. Al voltearme, descubrí a Sharon durmiendo en su camilla. Mis amigas abrieron los ojos y se quejaron porque el sol les pegaba directamente en la cara. Pamela nos llevó el desayuno y aprovechó la oportunidad para charlar un rato con nosotras.
—¡Buenos días, señoritas! —exclamó, destapando los platos—. El menú de hoy les va a encantar.
Un aire de melancolía me hizo recordar las veces en las que nos peleábamos por el plato más surtido; Francini siempre se lo llevaba.
—¿Te sucede algo, Viviana? —preguntó la enfermera, desconcertada por mi cambio—. ¿Hay algo en la comida que no te guste?
—No, no es eso —respondí, sacudiendo la cabeza—. Solo recordaba viejos momentos con las demás. Francini y Fiorella nos hacen mucha falta.
—Sé que la muerte de ambas las afectó profundamente, pero recuerda que están en un lugar mejor. —Me acarició el brazo—. ¿Sharon no ha despertado aún?
Hice un gesto de negación.
—Mm, debe ser por la anestesia. Por ahora solo puede ingerir alimentos blandos y mucho líquido. Regresaré más tarde para verificar si se siente bien para comer.
—De acuerdo. Te informaré de cualquier detalle.
Al cabo de unos minutos, Sharon reaccionó. Su semblante ya no transmitía la misma vibra positiva de antes; era obvio que se sentía extraña al no tener uno de sus senos.
—Sharon, ¿cómo te sientes? —le pregunté con sincero interés.
—¿De verdad quieres saber cómo me siento, Viviana? —espetó—. ¡Soy un fenómeno! ¿Acaso no lo ves?
—El cuerpo no define a una mujer. Lo único que nos identifica es nuestra forma de ser. Recuerda: una figura perfecta no existe, no trates de buscarla, porque desperdiciarás tu vida buscando algo que no es real.
Se apoyó en el respaldo de la camilla y agregó:
—Tienes razón, aunque es extraño, ya que estaba tan acostumbrada a mi cuerpo que ahora me siento como otra persona.
—Lo sabemos y todas esperamos que te recuperes pronto y salgas de este lugar. —Las dos sonreímos.
Horas después...
El doctor Collins visitó a Sharon para conversar sobre un asunto delicado. Tras revisar los análisis previos a la cirugía, le explicó que su cáncer había hecho metástasis, diseminándose a otras áreas de su cuerpo. Desafortunadamente, ya no había esperanzas de detener el avance de su enfermedad.
Sharon sufrió un fuerte ataque de depresión. Intentó quitarse la vida en varias ocasiones; sin embargo, gracias a nuestro apoyo y a una ardua terapia, logró superar esa oscura etapa.
2 de diciembre de 2012
El último mes del año llegó. Todo el mundo había iniciado con la decoración navideña y la búsqueda de regalos para sus seres queridos. Tristemente, estábamos reunidas para acompañar a Sharon durante su último día en este mundo. Sus ojos caídos poseían un brillo peculiar y mantenía su clásica sonrisa.
—Gracias por alegrar nuestros días con tus comentarios —sollozó Raquel.
—Eres importante para nosotras. Nos enseñaste a guardar esperanza en los momentos de oscuridad —expresé, enjugándome los ojos.
—Nos veremos del otro lado, amigas.
Al finalizar la oración, Sharon respiró con un apagado estertor y cerró los ojos. El llanto fue incontrolable. Una vez más, confirmé que en la vida no todo tiene un final feliz.
3 de diciembre de 2012
El velorio de Sharon fue desgarrador, sin embargo, ocurrió un hecho peculiar que nos sorprendió: el sol iluminaba el campo y no había rastro de lluvia en el cielo. Ese maravilloso paisaje plasmaba lo que Sharon representaba: felicidad y esperanza. En la placa de yeso se leía la siguiente frase:
Un alma de pureza y honestidad que vivirá para siempre.
Sharon Foster
1966-2012
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
。☆✼★━━━━━━━━━━━━★✼☆。
¡Muchas gracias por leer! No olvides votar y comentar, sería de mucha ayuda para mí. (◍•ᴗ•◍)♡ ✧*。