Capitulo 226

295 9 47
                                        

4 de Octubre, 10am

Templo de Apolo

Olimpo

Apolo llegó directamente a su trono dorado dentro de su templo para sentarse en él, seguido de Sammy. Maldecía en su cabeza a Artemisa por no estar en su lugar una vez más y que ni Calixto ni Lascomoune quisieron tomar a Sammy para que comenzara su entrenamiento ya que Artemisa no había dado instrucciones al respecto y no querian ir en contra de sus deseo. Sammy junto a el se retorcía visiblemente incomoda e intentaba bajar su falda por detrás sin conseguirlo.

- Por qué debo disfrazarme de coneja? No me gusta – dijo haciendo un mohin.

- No tiene por qué gustarte. Es tu nuevo uniforme asi que acostumbrate – contestó cansado mientras atendía sus asuntos escritos en un gran pergamino en la mesita junto a él.

Sammy intentaba llegar con sus manitas al cierre para quitárselo sin conseguirlo frustrandola completamente.

- Está muy corto y las chorejas pesan.

- Ya te acostumbraras. Guarda silencio y Déjame trabajar.

- Cuando voy a comenzar a aprender a curar?

- Pronto.

- Dijiste que viviría cerca de Santi! – corrió al ver una lira del otro lado del salón – Me enseñas a tocarlo?

- Siempre eres así de inquieta? – Apolo miró a Sammy quien comenzaba a frotarse sus ojitos con el dorso de su mano ante el tono indiferente y desesperado del dios del sol. – Hagamos algo. Ve a mi habitación y busca uno de los libros verdes con ilustraciones para que comencemos a enseñarte algo. Anda!. Y de paso me das un respiro.

Sammy asintió y corrió hacia donde se lo había indicado Apolo. Este suspiró aliviado. Tal vez se había precipitado y debió esperar a que Artemisa estuviera lista para recibir a la niña antes de traerla al Olimpo, pero como iba a saber que Artemisa ni siquiera habia dejado dicho nada al respecto con sus asistentes? Iba a tener que comenzar a buscarla el mismo.

Unas pisadas ligeras entrando a su templo sin permiso, lo alertaron y subió la mirada por primera vez desde que Sammy había salido. Vio caminar hacia el a una chica muy joven de cabello castaño y vestido blanco que llevaba buscándolo tanto en el olimpo como en la tierra por casi dos días. Apolo le tomoo solo un momento reconocer a su hermana menor en su cuerpo original.

- Athena! No esperaba tu visita tan temprano.

- Buenos días, hermano.

Apolo enrollo sus pergaminos de nuevo, dejándolos en su cesta de mimbre dorada.

- Hacia milenios que no venias sin invitación con tu tan preciado y virginal cuerpo original – dijo con una sonrisa sardónica mientras la hacía sentir incomoda con su mirada que parecía estarla desnudando

Athena cruzoo un brazo abrazandose el otro para intentar ocultar sus suaves curvas.

- He venido a buscarte varias veces pero no has estado.

- Soy un dios muy ocupado; tengo ciclos que cubrir, gente que curar... no vago por la tierra sin hacer nada... como tú.

Athena lo miró con indiferencia. Apolo siempre sintiéndose mejor que los demás.

- Incluso fui a buscarte al Templo de Artemisa pero tampoco estabas ahí. Con eso de que pasas más tiempo allá que aquí... o al menos eso crei.

Apolo sonrió por primera vez.

- Escucho algo asi como celos?

- Te equivocas Apolo. Nunca me ha interesado tener celos de mis hermanos...

Sucesores que Valen Oro 2Where stories live. Discover now