10 de Septiembre 2 a.m.
Casa de los Aries
Atenas, Grecia
Shion se encontraba en la cocina buscando un vaso de leche tibia. Durante toda la noche había intentado conciliar el sueno, y lo había logrado intermitentemente, pero no el sueno profundo que su cuerpo necesitaba. En su cabeza seguía dando vueltas las entrevistas que habían visto en la televisión y sabia que debía investigar mas, pero a la vez estaba aprehensivo de confirmar sus sospechas, porque tendría mucho mas que perder que ganar.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por un sonido muy ligero, un chirrido y después un sonido sordo. Lentamente camino hacia donde se había escuchado el sonido y para su sorpresa, una mancha verde murmuraba cosas en italiano mientras jalaba tanto su vestido del clavo salido de la ventana del recibidor, que se escuchó como la tela se rasgaba. Lentamente prendió las luces para descubrir a una Shaina algo despeinada, aun en el vestido que había usado en la fiesta y que el reconoció por la entrevista de la televisora. Parte de su delineador se le había corrido y al verse sorprendida abrió grandes los ojos.
- Shaina? Que haces aquí?
- Yo... lo siento es que no encontré mi llave y...
- Me refería a aquí en Grecia. Te hacia en Alemania con tu esposo – dijo Shion quitándose su bata para taparla a ella pues la temperatura con el sereno, bajaba mucho en otoño.
Shaina desvió la mirada mientras se cubría con la bata. Shion no dijo nada pero percibió un poco de vergüenza y tristeza contenida en ella.
- No te preocupes. Siempre puedes venir cuando lo necesitas. Esta es tu casa, pero mejor toca el timbre – dijo Shion muy serio.
- Gracias. Puedo quedarme aquí esta noche?
- Desde luego. Puedes usar el... - volteó hacia donde Dohko roncaba a pierna suelta en el sofá – Usa mi cama. Si ves ropa interior regada no es mía. Dohko estuvo ahí.
Shaina hizo el intento de sonreír.
- Creí que usted no usaba.
- Ahora vivo con una damita y no me puedo dar ese lujo – dijo Shion respondiendo la sonrisa – Buenas noches Shaina. Hablaremos cuando hayas descansado.
Shaina asintió y desapareció en el pasillo rumbo a la habitación de Shion. En cuanto la vio desaparecer, Shion empujó a Dohko hacia un lado del sofá cama y se acostó junto a el para quedarse dormido profundamente casi de inmediato. La leche tibia parecía haber hecho efecto.
10 de Septiembre 8 a.m.
Casa de los Aries
Atenas, Grecia
- En serio yo no creía los rumores pero ahora que los veo tan abrazaditos...
- Shhhht los vas a despertar. Tan bonitos que se ven.
- Con razón Dohko no pudo cumplir su misión jijiji – clic – Para la posteridad. jajaja
- Jaja pásamela.
- Listo.
- Que rico que estas... - murmuraba Dohko sobre su hombro – pachoncito como me gustan.
Shion abrió los ojos al escuchar los murmullos detrás de el: Dohko, a medio vestir junto a el, lo abrazaba de cucharita mientras sonreia y Junet y Mu se desatornillaban de risa. Se zafó de sus brazos como pudo y se levantó rápidamente tirando a Dohko al otro lado del sofá.
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Sucesores que Valen Oro 2
Hayran KurguContinuacion de la primera parte: A los Caballeros Dorados les ha sido negado el permiso de tener cualquier aprendiz hasta nuevo aviso e incluso Kiki ha sido enviado como aprendiz directamente bajo las ordenes de Shion para que todos esten parejos...
