De aquí para allá, de allá para acá.
Así estaban todos; los sirvientes, los cocineros, las damas de compañía..
Y si, se venía una gran fiesta.. ¡La celebración por el Fin de La Guerra! Eran fechas de alegría y felicidad para todo el mundo, pero no mucho para Aang. Cada año, desde que derrotó a Ozai, los sabios de todo el mundo, lo presionaban para que comenzará a repoblar a los Nómades Aire.. ¡En serio! ¡Él ni siquiera tenía a su cuerpo bien desarrollado cuando hablaron de ese tema! Pero ahora.. ahora él tenía 17 años, la edad suficiente para casarse y tener hijos. Aang no tenía problema con eso, no si se trataba de Katara, pero ella no se entregaría completamente a él a menos que se casarán, así que Aang, esperaría hasta después de la celebración para proponerle matrimonio. Completamente ilusionado, así estaba Aang, así estaban ambos. Pero los sabios, creían que era mucho mejor que él Avatar tuviera más mujeres a su disposición, como las Acólitas del Aire para que el trabajo fuera aún más rápido. ¡Que pena para ellos! Pues Katara estaba en el medio, y aunque ella no supiera nada de lo que los sabios querían que Aang hiciera, el Avatar ya había tomado una decisión..
Katara sería su esposa y ella sería la madre de sus hijos, la única.
Y además, tener más de una mujer le rompería el corazón a Katara y ella se iría de su lado. Eso suponía él. Además de que Sokka y Hakoda le cortarían la cabeza, la clavarían en un palo y la dejarían como símbolo de honor en su tribu. Si, si lo harían.
Aang, en una posición de Loto se encontraba meditando. Katara sabía muy bien cuánto Aang amaba meditar y también sabía muy bien que él tenía mucha hambre cuando terminaba, sin embargo, también sabía que no le gustaba comer mucho. Así que Katara le preparaba un té y se lo llevaba para que él, al terminar su meditación, pudiera disfrutar de una deliciosa infusion de hierbas.
Es por eso que ella se encontraba en la cocina ahora, junto a Iroh, hablando de muchas cosas mientras preparaban el té. La cajita de música estaba apoyada sobre la mesa, soltando su hermosa melodía.
Iroh había llegado hace un par de días. Katara había ido a recibirlo junto con Zuko, ambos querían mucho al Dragón del Oeste. Y Iroh también se había encariñado con la maestra agua.
Iroh:- ¡Y cuándo Zuko se rió porque ustedes se robaron el barco de los piratas! ¡Los piratas se robaron el nuestro! - Río el anciano al recordar aquella experiencia.
Katara:- ¡Eso es karma instantáneo! - Río ella también.
Después de algunas risas, Katara volvió a concentrarse en lo que hacía, Iroh también. El viejo regordete miro de reojo a la joven a su lado y frunció el ceño. Él se había enterado de todo el drama que ocasionó aquel muchacho, Suhara, si bien recordaba. Le preocupaba que Katara no hubiera podido digerir muy bien lo que pasó y honestamente, esperaba que Aang, se descontrolara, entrará en estado Avatar y matará a Suhara. No sé decepcionó cuando eso no pasó, si no que se sintió orgulloso de que el Avatar pudiera dominar sus emociones correctamente. También estaba orgulloso de como Katara había superado todo con madurez. Katara le había contado al Dragón del Oeste sobre el "admirador" y se preocupaba. Ella le dijo que no quería que su padre se enterará, lo entendía, pues Hakoda, al ver qué acosaban a su pequeña, llamaría a Pakku, Gran Gran Kanna, Sokka, Aang e incluso al Loto Blanco para mover cielo y tierra con tal de encontrar al culpable. ¿Parece un poco exagerado? Lo es, pero Iroh haría lo mismo, lo hubiera hecho ya con ayuda de Zuko, si Katara no le hubiera pedido que mantuviera el secreto. Iroh carraspeo.
Iroh:- Sabes - Dice el llamando su atención - Estoy muy orgulloso de ti, en lo que te has convertido.. - Finalizó.
Katara:- Gracias señor Iroh - Dijo ella con respeto.
Iroh:- ¡Oh Katara! ¿Cuántas veces tengo que pedirte que me llames tío Iroh? - Río el anciano, divertido - ¿O es que acaso no confías en mí? - Fingió estar herido.
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Dolor..
Randomahora que el señor del fuego fue derrotado, nuestros protagonistas deciden vivir sus vidas.. Katara y Aang mantienen su relación, pero las nuevas tareas que tiene el Avatar son agotadoras y provocan que se aleje de la mujer que ama. Por otro lado, K...
