El primer día habían hecho muchas actividades: aprendieron a hacer fogatas, manualidades, pescar e hicieron un círculo alrededor de una fogata.
Había pasado todo el día con Addison, para la alegría de ella, ya que le habían colocado en su grupo de expedición, junto con Diana, otra vez.
Así que mientras las tres andaban por el sendero, estaban dando una caminata con el resto del grupo, podía observarla todo el tiempo que quisiera.
Diana charlaba con ella, pero Dixie no le prestaba la gran atención, y cada vez que Diana parecía querer tocar a Dixie, la castaña llamaba a la chica para que fuera adelante con ella.
Dixie pensaba que era debido a que Addison no quería estar con ella, eso la deprimió, pero volvió a estar feliz cuando tuvieron que agarrarse de la mano, para cruzar el río sin caerse.
La mano de Addison era cálida y su piel extremadamente suave, sintió un choque eléctrico recorrerle todo el cuerpo cuando la tomó, fue una lástima que tuvieran que soltarse al llegar a la orilla.
-Me duelen los pies. -dijo Diana al rato, los otros grupos estaban unos pasos más adelante.
Dixie había notado las miradas desaprobadoras de sus amigos, cada vez que la pillaban mirando a Addison.
Había intentado evadirlas cuando tuvieron que cruzar el río, ya que sospechaba que más tarde la reñirían por mostrarse como una boba al agarrar la mano de Addison.
-Podría cargarte. -ofreció Dixie y por un momento la castaña delante de ellas les prestó atención, ladeando la cabeza para escuchar mejor. Diana sonrió a la ojimarrón- Pero ya que a mí también me duelen las piernas, no lo haré.
-¡Oh, vamos!-dijo dándole un golpecito juguetón en el hombro, Addison bufó. -Dejen de hacer el tonto. El grupo nos está dejando atrás, fenómeno. -dijo y se fue unos pasos lejos de ellas, avanzando, y las dos chicas se apresuraron a alcanzarla.
Al llegar a la cascada todos quedaron impresionados, caía sobre unas rocas enormes y el agua parecía transparente. El profesor pidió a los estudiantes no perderse entre el bosque y que nadaran con precaución.
Dixie recordó haber visto el bañador rosa de Addison, por debajo de su camiseta blanca. El corazón se le aceleró, la vería casi desnuda «casi, ya que la castaña tendría su bañador» pero, sintió como las manos de su prima la jalaban y la llevaba a un lugar más apartado.
-Ni creas que vamos a dejar que pases el ridículo allí, mientras miras a esa perra. -le dijo Charlie y Anthony asintió.
-¿De-de qué hablan?-preguntó, nerviosa.
-Hablamos de que aún no se había quitado la ropa y ya estabas babeando. -le retó Charlie y Dixie se impresionó, le habían dado justo en el clavo.
-Yo no estaba haciendo eso.
-¡Claro! No planeabas quedártele mirando mientras se desvestía, ¿verdad?-preguntó Charlie , sarcásticamente, y Dixie se sonrojó.
-¡Si lo ibas a hacer!-la acusó Anthony, muy exasperado.
-Yo soy un ser humano, perdonen. -dijo apartándose malhumorada de sus amigos - Ahora, vamos nosotros a bañarnos.
Charlie y Anthony la siguieron, aún enumerando las razones por las cual Dixie era una idiota, y se encontraron a Madi con un bañador verde en la orilla del claro.
Los chicas ya se habían quitado la ropa, Dixie llevaba un bañador con la parte superior y la inferior en color negro lo que lograba resaltar su piel, dejando a la vista todas aquellas curvas que ha obtenido desde dejar atrás la pubertad. Madi silbó a verlos.
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RIVALES // DIXISON
Fiksi PenggemarDixie D'Amelio comienza la secundaria sintiendo las burlas de sus compañeros, entre ellos un grupito de chicos liderado por la popular Addison Rae. Desde el primer encuentro entre ambas se desatará una gran rivalidad y guerra sin tregua... Se odiab...
