Ya han transcurrido 2 semanas desde la última vez que vi a Keisy. Siento que poco a poco he empezado a pensar menos en Keisy y al contrario, mis sentimientos hacia Abril han crecido así junto con mi confusión.
Hoy salí a la panaderia y me extrañó el hecho de que por primera vez en estos últimos días no veo la moto de Frank parqueada, aunque siendo sincero, podría deberse a cualquier cosa.
Volvi a ver a Keisy esta tarde. No tenía aquella sonrisa tan característica, al contrario, sus párpados estaban caídos y oscuras ojeras se encontraban debajo de sus ojos.
— Hola — Intento ocultar mi emoción.
— Hola — Responde con un tono cansado y vago.
— ¿Te pasa algo? — Pregunto al notar que algo no estaba bien
— No, no es nada — Se que miente — No te quiero molestar con mis problemas personales.
— No es molestia Keisy — Tomo de su mano suavemente.
Senti aquella hermosa conexión otra vez al hacer contacto con su piel. Ella subió su mirada cabizbaja y me miró con un cierto brillo
— Sabes que puedes confiar en mi, y no me molestaría tener que ayudarte — Continúo
Keisy aún me seguía viendo con el destello en sus pupilas, pero soltó de mi mano y dijo:
— Esta bien, ¿Puedes venir a mi apartamento y allí te cuento todo?
Supuse que si me esta invitando a su apartamento, lo que me iría a contar debía ser algo grave, pero no le di mucha importancia y la acompañé.
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El chico del pan
RomansaYo hago los panes, ella solo los compra. ¿Como es que el amor puede surgir entre todo esto? Los días trabajando en la panaderia siempre son los mismos. Las mismas personas y las mismas ordenes. Pero todo cambió cuando vi a aquella hermosa chica que...
