— ¿En serio crees que me vería bien con flequillo? — Me pregunta Abril por tercera vez.
— A ti todo te queda bien Abril
— No mientas Gabri — Se ríe — ¿No recuerdas la peluca que me probé en el centro comercial?
— Cierto — Recuerdo — el color amarillo no es lo tuyo — Bromeo.
Abril habia venido a la panaderia para visitarme y hemos estado hablando por horas, de hecho, ya empezaba a oscurecerse el día.
Mientras charlaba con Abril, divisé la silueta de Keisy aproximándose. Esta no sería sin duda una buena combinación.
Pero quizás ya es hora de que ambas se conozcan.
— Hola Gabriel — Saluda sonriente.
Al parecer mis palabras "constructivas" la han ayudado, pues luego del día de ayer he notado que su rostro ha empezado a recuperar su brillo natural.
— Hola Keisy — Respondo.
— Hola Keisy — Saluda Abril.
Noté un poco de sarcasmo en su voz. Me sorprendió el hecho de que le había saludado aún así cuando ni siquiera le he hablado de ella y no creo que se conozcan.
— Disculpa, ¿te conozco? — Keisy frunce el ceño
— No, pero pensé que sería de mala educación no saludarte.
— Am... Keisy, ella es Abril — Las introduzco.
— Es un gusto Abril — Estrecha su mano hacia ella — ¿Trabajas aquí? Nunca te había visto.
— Desearia trabajar aquí — Enuncia — pero solo para estar todo el día con Gabri, ¿no crees que es buena idea? — Me pregunta.
— Si, suena bien — Digo
Me sentía un poco incomodo al ver que las dos estaban juntas en frente de mi y no solo eso, sino que ninguna sabe la cantidad de veces que pienso en ambas.
— ¿No necesitan a alguien para que saque la basura? — Bromea Abril — Estoy dispuesta hacerlo
Ambos reimos pero Keisy aún seguía con el ceño fruncido.
— Ehh... Se ven que son buenos amigos— Comenta con cierta incomodidad en su voz
— Bueno, yo diría que somos MUY buenos amigos — Abril hace mayor entonación en "muy"
Keisy subió sus cejas con sorpresa y formó una O con sus labios.
Al parecer ya habia llegado a la conclusión de que la chica de la cual le hable ayer era la misma con la que se encontraba hablando ahora mismo
— Oh, ya entiendo todo — Rie de forma extraña — Bueno, fue un gusto conocerte Abril pero me debo ir.
— Espera — La detengo — ¿No ibas a comprar pan?
— No, bueno, si pero recordé que ya tenía algunos panes en casa — Habla nerviosa — Así que nos vemos luego
Fue extraño, nunca la había visto comportarse de tal manera. ¿Acaso la presencia de Abril la hizo actuar así?
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El chico del pan
RomanceYo hago los panes, ella solo los compra. ¿Como es que el amor puede surgir entre todo esto? Los días trabajando en la panaderia siempre son los mismos. Las mismas personas y las mismas ordenes. Pero todo cambió cuando vi a aquella hermosa chica que...
