Ya han transcurrido 2 semanas desde la última vez que vi a Keisy y lo peor de todo es que aún no logró sacarla de mi cabeza.
Jordan había conseguido una novia, era realmente bonita y se veía lo mucho se amaban. Pero odiaba tener que verlos siendo cursi.
Eran las 4 de la tarde cuando una chica con pelo corto y brillante, ojos caramelo y de labios carnosos se acerca a la panaderia.
— Buenas tardes — Hace contacto visual conmigo — Quisiera 5 panes azucarados.
Recibi su orden y le entregue el pedido. Sentia sus ojos sobre mi y a decir verdad, no me incomodaba para nada.
— ¿Te han dicho que tienes bonitas cejas ? — Sonrie coquetamente hacia mi
— No — Río nervioso — Pero gracias. Tus ojos me gustan, son muy lindos también — Le devuelvo el cumplido.
— Gracias, a mis ojos también les gusta lo que ven
Siento que esta chica me está coqueteando y es algo raro en mi. No estoy acostumbrado a recibir halagos de parte de chicas.
Pero debería tomar la oportunidad ya que además de que algo bueno podría salir de aquí, me ayudaría a olvidarme de Keisy.
— Gracias, ¿Eres nueva? — Trato de sacar tema de conversación.
— Si, me mudé justo ayer y me dijeron que esta era una de las mejores panaderías por estos alrededores.
— Ya sabes lo que dicen, "no solo huelen bueno sino que también saben deliciosos." — Respondo con el eslogan de la panaderia
— Y no solo los panes se ven deliciosos — Me contesta mientras saca el dinero de su bolso.
No pude evitar sonrojarme por un momento. ¿Y qué tal si está es la chica que he estado esperando todo este tiempo?
— ¿Cual es tu nombre? — Cuestiono mientras le regreso el cambio
— Me llamo Abril
— Que bonito nombre, Abril me recuerda a las flores en la primavera.
— Qué poético — Se ríe — ¿Y tu cómo te llamas chico de lindas cejas?
Al menos no me ha llamado "Chico del pan"
— Me llamo Gabriel — Extiendo mi mano hacia ella — Es un gusto conocerte.
Abril respondió con un apretón de manos con suavidad y una mirada que sentía que penetraba hacia mi alma. No me sentía nervioso ni torpe, al contrario, sentia confianza como si aquella chica fuera mi hermana.
— ¿Me podrías pasar aquel bolígrafo? — Abril señala al bolígrafo en el mostrador detrás de mi.
Sacó un trozo de papel de su bolso colgante y escribió algo con una impresionante caligrafía.
— Llámame — Me entrega el papel y me da su última mirada.
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El chico del pan
RomanceYo hago los panes, ella solo los compra. ¿Como es que el amor puede surgir entre todo esto? Los días trabajando en la panaderia siempre son los mismos. Las mismas personas y las mismas ordenes. Pero todo cambió cuando vi a aquella hermosa chica que...
