Aviso: ninguno.
Finjo leer un libro sobre la tarea de encantamientos sentada junto a Luna en la biblioteca. Estoy haciendo las tareas con ella porque es la única que no me pregunta por mis ojeras o por mi humor tan pésimo. Además, así la ayudo con sus tareas, ya que ya las hice el año pasado.
—Casiophea. —Susurra Luna después de veinte minutos trabajando en silencio, levanto la mirada y veo como Luna dibuja algo extraño en mis apuntes, sonrío y hago lo mismo en los suyos, haciendo que la sonrisa de la pequeña Ravenclaw sea enorme. —Es lindo tener una amiga, gracias.
—No hace falta que me des las gracias en cada ocasión por ser amigas, Luna. —Susurro de vuelta volviendo a escribir en mi pergamino. —Además, ya sabes que puedes llamarme Cassie.
—Gracias, pero tienes un nombre bonito, quiero usarlo. —Dice sin dejar de escribir cosas extrañas sobre nargles de cuerno arrugado. —No entiendo una cosa.
—¿Qué necesitas que te explique? Ya sé que pociones es complicado por Snape.
—No es sobre mi tarea, ya la he terminado. No entiendo por qué estás en Slytherin. —Dice mirándome con sus enormes ojos fijos en los míos.
—El Sombrero Seleccionador me puso ahí. —Respondo encogiéndome de hombros divertida, no es la primera persona que me ha preguntado eso mismo. —Tal vez porque no soy inteligente cual Ravenclaw, valiente como un Gryffindor o trabajadora como los Hufflepuff.
—Para mí si eres todo eso, lo que no eres, es ambiciosa, nunca te he visto así. —Dice Luna recogiendo sus cosas, ya que la señora Pince nos está haciendo una seña de que es la hora de cerrar.
—Vaya Luna, gracias, creo. —Digo con un sonrojo evidente en mis mejillas. —Me has alegrado el día.
Luna sonríe y caminamos hacia el Gran Comedor para cenar juntas en un silencio bastante cómodo, sobre todo al verla tan feliz mirando hacia el techo, como si hubiera criaturas flotando en el aire. Pero, cuando llegamos a las puertas del Gran Comedor que aún no se han abierto, mi corazón se vuelve a romper en tan solo dos días al ver a Parkinson abrazando a Draco como si fuesen pareja. Cuando Draco está a punto de verme llorar como una estúpida por él, Luna atrapa la lágrima que se escurría por mi mejilla con su típica sonrisa soñadora.
—Espero que haya pudin. —Dice Luna cuando me logro controlar, haciendo que una pequeña carcajada se escape de mis labios sin querer.
—Eres la mejor, ¿lo sabías? —Pregunto pasando un brazo por sus hombros justo cuando las puertas se abren, dejando que los numerosos alumnos nos adentremos a cenar. Pero una mano me agarra y me lleva hacia la mesa de los Gryffindor. —¡Adiós, Luna! Hermione, no quiero sentarme en tu mesa.
—Ya, pero esto es lo que ocurre cuando llevas dos días ignorándome. —Dice sin soltarme hasta que mis rodillas chocan contra el banco de los leones, justo entre Ron y Harry. Frunzo el ceño y me cruzo de brazos, sopesando en cuanto tiempo puedo llegar a la puerta y esconderme en mi cuarto. —Ni lo pienses, porque soy capaz de lanzarte un maleficio aquí mismo.
—Bien. —Gruño sentándome entre los leones, teniendo enfrente de mí a la castaña pesada que tanto quiero. —Solo quería irme a mi mesa.
—¿Qué te pasa, Cass? —Pregunta Ron con la boca llena. —Te ves horrible con esas ojer- ¡AUCH, HERMIONE! ¿Por qué demonios me golpeas la espinilla?
—Ronald, cállate. —Dice Hermione señalándome con la mirada "sin que me dé cuenta". —No es cierto, Cassie, te ves igual de guapa que siempre.
—¿Te han vuelto a molestar por juntarte con otras casas? —Pregunta Harry señalando a un grupo de sexto bastante molesto, pero no, mi problema está en cierto Malfoy. —¿Entonces por qué te escondes en la biblioteca con Luna?
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ONE SHOTS - HARRY POTTER
FanfictionRE - SUBIDA Pequeñas historias de uno o dos capítulos sobre los personajes de la saga mágica más conocida del mundo, Harry Potter. Al ser one shots resubidos no hay pedidos. HARRY POTTER - J.K. ROWLING Nevada331
