/Tercetos encadenados/
}{Lírico}{
Le estoy pintado los ojos a luna
con el rubor que enciende la cerilla,
ese que aflora esencia inoportuna
de tu aroma rociado en mi barbilla.
¿No lo notas a caso? ¡Me enamoras!
Haces que vuele el verso cual polilla
en este escrito rosa en que rumoras.
Y no te opongas a endulzar mis labios
con las caricias dulces de tus horas.
Mira que hasta la oruga sufre cambios.
Ven, acúnate en mis brazos y vuela.
Adaptarse al escenario, es de sabios.
Soy dudosa tonada de zarzuela.
Eres clavel de pétalos dorados,
cigarra monótona que revuela
y canta en los bosques desamparados.
En el cielo garzo de la añoranza
confeccionas trovas de enamorados.
Jacinto agreste, te pido una alianza:
permite que mi inspiración te llueva
con la pasión sutil de la bonanza.
Yo soy marea, y tú, la luna nueva,
somos el mar y a veces blanca arena
somos adán, en un edén sin Eva.
Hazme el amor con la caricia amena,
tócame colérico, como el ave
cautiva que elige cantar serena.
Ahora exhala con aliento grave
la palabra que pende de tu voz,
suéltala lento, que se eleve suave
con la elegancia del beso precoz.
Jorge Martínez C.
Autor.
