(Lírico)
Tengo inquietudes que están despertando,
es sed que atormenta, que sigue esperando,
es hambre contenida a través de los siglos,
son proyectos precarios jamás concluidos.
¿A que me refiero? ¡A nada y a todo!
Hay alguien azul que me conmueve,
es frío y tiene fuego en los labios,
si no esta presente no me acomodo
y si me mira, hace caer copos de nieve.
Es responsable de todos mis cambios.
Tiene el negro de la noche en la piel
y de todos los panales es miel,
es antojo que no se sacia nunca,
es respuesta que no hace pregunta.
¿Y cómo es su nombre? ¡Ya lo olvidé!
Pero no importa, yo solo quiero su amor
y seguir en el tren de su voz que ayer abordé
Es vital escucharle reír y me mata su humor.
Lo abraza la noche, lo empuja el deseo,
y cae en otros brazos, y lo toman reo.
Lo besan las Lunas rojas de octubre
y me olvida porque es su costumbre.
Camina altivo y el Sol se acompleja,
se acerca hacia mí y parece que se aleja.
Soy un cristal que en su ojos se refleja
y termino fragmentado en sus bostezos,
en sus mejillas con aroma a cerezos.
"El corazón no miente pero mal aconseja"
Y sigo el camino mojado de sus pasos
aunque me lleve al salón de los fracasos.
El placer de acariciarlo sabe a éxito,
andar su sendero prohibido es un gran mérito.
Jorge Martínez C.
Autor.
