Dualidad.

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Textos oscuros en la luz.

>{Lírico}<

¡Me siento vital como el agua, igual al viento!
El Sol es un diamante mortal y yo lo hurto.
Me siento grande, me sobra la fe y el aliento,
si me pones a un lobo al frente, igual lo curto.

Porque la vida es mía con todas sus bondades.
Así es, tomo el amor sin importar edades.
Ahora tengo una fuerza enorme, descomunal
y para no lastimar , escribo de forma dual.

No me alcanzan las palabras para narrar
lo que quiero exponer y opto por desgarrar
la única hoja en blanco de mi arrogante diario
y busco las excusas que guardo en el armario.

Encuentro de todo y me enveneno de naftalina,
también he encontrado cartuchos de cocaína,
el pasado siempre vuelve para tomar venganza,
pero me río porque camino y no me alcanza.

Soy inconstante, por eso me aborrece el amor,
me gusta jugar con el y causarle temor.
Yo te amo terco corazón y no lo olvides,
si nos encontramos, llora y luego te despides.

Cántame al oído  para seguir escribiendo,
me gusta ser feliz para luego seguir sufriendo.
Oh, mi gesto triunfante no siempre saborea
el vino de las ganancias, pero sonríe y colorea.

Dame tu mano tibia y acompáñame a existir,
aunque me sueltes en el abismo, se resistir.
Siente cada letra, siente como se expande
mi ego y me recorre soberbio hasta el glande.

Me siento capaz de todo, hasta de maldecir,
dime que me amas y yo sabré que decir.
Ven oscuridad, siéntate a mi lado e ilumina
mi estado de animo, bésame y en mi culmina.

Ahora amo con la intensidad de la muerte,
sí amor, tú tienes tanta, pero tanta suerte
que te tengo respeto, que me alejo y reverencio,
sí, así me alejo ahogando un grito en silencio.

Mañana será lo mismo, seré aquel con alas
de Luzbel e intentare arroparte en mis galas
bondadosas. No tengo fuerzas ante ti,
ante tu mirada, y si fallé no me arrepentí.

Tú me tiras pero me levanto y resplandezco
con los diamantes preciados de mi llanto.
Te aseguro que vales mucho y te valoro tanto,
que me sorprendo y luego me aborrezco.

Pero me siento más fuerte, más seguro,
no tengo límites, no existe aún ese muro
que me detenga y yo lo  invento, lo construyo
para ti, para que te protejas si me destruyo.

Me hacen fuerte tus palabras, tu voz hermosa,
me haces fuerte cuando tu risa en mi reposa.
Mírame, soy capaz de crearte un nuevo mundo,
un comienzo diferente, solo ámame por un segundo.

              Jorge Martínez C.
                         Autor.

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