Akadenne veía a todos divertirse desde una mesa un poco al fondo. De vez en cuenta, asomaba sus ojos hacia donde estaba su madre para vigilarlo, y sonreía al verlo riendo junto a sus amigos.
No le gustaban las fiestas, la verdad, le incomodaba que hubieran tantas personas cerca, el ruido le daba un poco igual.
Oyó los gritos de su tío Kacchan, y algo le llamó la atención. Su marca.
Su madre también la tenía, pero siempre la cubría, sobre todo para ir a la calle. Jamás hablaba de ello, le daba miedo, pero a Akadenne no le importaba.
Poco ella hablaba español, inglés y portugués como para entender a los americanos, no le gustaba mucho estudiárselos, así que se le complicó los estudios.
Pero algo que sí aprendió, fue a cerca de la marca, aquella que un Alfa deja sobre un Omega para indicar pertenencia.
Si Izuku tuviera más hijos, sí le parecería raro que se hubiesen separado, pero al ser solo ella... ¿fue algo pasajero?
Hay veces en las que Akadenne sí quiere conocer a su padre. Aunque no está muy segura si para patearle donde más le duele o para formar una familia, los tres.
Su madre estaba asustado antes de venir...
¡¿Acaso su padre estaba ahí y ella ni se había dado cuenta?!
Quería buscarlo, pero no sabía cómo se veía o llamaba... Supuso que debía buscar a un bicolor como ella, pero la iluminación no colaboraría.
Se sentó nuevamente, frustrada.
¿Y si le preguntaba a su tío?
Como pudo, corrió con ese molesto vestido hacia su familiar postizo. Menos mal que no se puso tacones, estaba tentada a congelar el suelo para patinar, era más fácil.
—Tío Kacchan —comenzó—, quiero hablar contigo. Privado.
—¿Qué me quieres contar que no puede ser aquí mismo? —alzó la ceja, y se cruzó de brazos. No quería alejarse mucho de su esposo, y tenía flojera de parase.
—Privado —gruñó—. Es rápido.
Bakugo revirió los ojos. Se levantó de ahí para irse un poco lejos con su sobrina. Se recostó de una pared, con las voces de sus compañeros detrás.
—¿Qué es tan importante?
—¿Aquí está... —pensó un poco la palabra. Se le haría muy extraño llamarle a un desconocido y que posiblemente lastimó a su madre "padre"— mi viejo aquí?
—¿El bastardo mitad-mitad? —susurró. Ella arrugó las cejas.
—¿Sabes quién es? ¿Está aquí?
—No te metas en lo que no debes —y la abandonó.
Akadenne sacó un gruñido, por lo que se sentó junto a su madre. Recostó su cabeza en su hombro, y él le acariciaba los cabellos.
Habían muchos chicos en la pista de baile o compartiendo juntos, la mayoría eran de su edad, pero no les interesaban.
Sin embargo, sintió su estómago pequeño, como si lo estuvieran apretando.
Mientras los adultos hablaban sobre lo grande y linda que ella estaba, Akadenne notó algo en la pista de baile. Una chica pelirroja, muy largo y puntiagudo, se lucía con sus movimientos.
Se le hacía un poco familiar. No estaba segura.
—Es Yuna, la hija de Kacchan y Kirishima-kun —respondió Izuku, como si le leyera la memoria. Con razón se le parecía muy conocida, ya la había visto como dos o tres veces por videollamada, por unos segundos—. Te es muy linda, ¿no? Ve a bailar con ella.
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Aún Te Amo...
Fanfiction(ESTA COSA CRINGE ESTÁ CANCELADA. Léela si quieres o no, me da igual). Dos chicos, amigos. No compatibles. Ella parecida a Shoto, y él a Deku. Sus padres son solteros, desinteresados en salir con alguien. ¿Es esto una casualidad? Las piezas poco a p...