EXTRA 1 - METRO

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Era la primera vez que Draco utilizaba el metro en el Londres Muggle y aunque trataba de no mostrarse sorprendido por como funcionaban las cosas, Harry como el buen novio que era, y por la relación que mantenían desde hace casi dos años, sabia reconocer cuando el rubio estaba nervioso.

Las veces que Draco había estado en el mundo muggle y en específico en Londres, siempre era acompañado de sus padres y utilizando sus propios autos para moverse por la ciudad, por lo que, usar el transporte público era nuevo.

Querían ir al centro de la ciudad, era fin de semana y habían acordado que cada uno elegiría lo que harían cada semana. Draco había elegido un museo y aunque Harry también quería ir, pensó que sería más divertido si agregaban el paseo por el metro, solo para tener la aventura completa.

Asi que ahí estaban, poco después de las 11 de la mañana en un sábado. A Draco le parecía que había mucha gente, pero Harry estaba seguro de que no era asi. Los ojos de Draco se desviaban a todos los anuncios y letreros de indicaciones y parpadeaba más de lo normal al sentir que las luces en el subterráneo se volvían más brillantes.

Harry tomo la mano de su novio para que no se quedara atrás o que la marea de gente lo arrastrara en otra dirección. Una vez en los andenes, esperaron a que el tren llegara, con lo ojos de Draco mirando impaciente el túnel oscuro del que emergió el tren.

Las puertas se abrieron y el metal de los asientos y los pasamanos fueron atraídos de inmediato por las manos de Draco, que aun si las habían tocado muchas personas, a Draco en ese momento le parecían fascinantes.

Harry que aun tenía sujetada la mano de Draco fue tras de él y junto su mano con la del rubio que estaba sujeta al tubo. En ese momento, Draco miro a su novio, cosa que no había hecho desde que descendieron a la estación. Una pequeña sonrisa se asomó en la cara del rubio, la cual fue correspondida por Harry, asi como una leve caricia en sus manos unidas.

Era mitad de noviembre y el frio podía incluso congelarte la sangre. Adentro de los vagones, el calor de las personas parecía ser suficiente para hacerte sudar un poco y olvidar los vientos fríos de la superficie. Aun con las temperaturas frías o calientes de los espacios, ambos usaban abrigos que parecían demasiado durante el trayecto del tren, pero eso no impidió que Draco buscara un abrazo de Harry. Fue recibido sin titubeos.

Para ser la primera vez en este transporte a Draco no le había parecido tan terrible, quizá después lo odiara, o quizá no lo volviera a utilizar (lo dudaba), pero la ansiedad que pudo sentir al creer que se perdería o al no saber que dirección seguir se esfumaron en los brazos de su novio. Harry sostuvo su mano el resto del trayecto y dejo que el rubio se relajara en el improvisado abrazo entre los pasamanos y los asientos.

Iban de pie pues no había lugares y en el momento que hubo uno, Draco se negó a dejar lo brazos de su novio. Draco era mas alto que Harry, pero eso no impidió que el rubio pusiera su cabeza entre el cuello de Harry.

El olor corporal de Harry había cambiado, eso es cierto y en parte era culpa de Draco, pues Harry al fin usaba una colonia como debía de ser. Aunque ninguno había vuelto a oler una poción de amor, Draco estaba seguro de que aun si había cambiado, el olor seguiría siendo el de Harry.

Cuando bajaron del tren, Draco no solo no dejo ir la mano de Harry, sino que la paso por sus hombros para mantenerlos juntos. Caminaron asi hasta las escaleras, lugar donde Harry iba un escalón arriba. No iban abrazados pero sus manos se dieron leves caricias, quizá para calmar la ansiedad o por amor genuino.

Cuando de nuevo estuvieron en la calle, los ojos de ambos parpadearon hasta acostumbrarse al reflejo de las nubes grises. Evidentemente Draco no podía olfatear el aire ni el cuerpo de Harry como si fuera un perro todo el tiempo, por lo que resignado a su realidad caminaron en dirección al museo que quedaba a unas calles.

Harry había hecho bromas de que Draco solo lo quería por su olor. Draco no solía desmentirlo y en cambio se abrazaba aun mas al cuerpo de su novio. Pero Draco sabia, y Harry también, que aquello era mentira, que le gustará tanto el olor del otro era solo la confirmación, que parecía imposible, de que ambos se querían cada días más.

El aroma del amor [Drarry] TERMINADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora