Capítulo 7

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Llegué a casa exhausta, después de pasar el día con Kari recorriendo la ciudad, yéndonos al shopping, probándonos ropas de prácticamente todas las tiendas, donde Kari se había comprado la mitad de lo que se había probado, y yo me limité a un conjunto de un short de jean de cintura, con un poco de flecos, un estilo desgastado, el cual me encantaba y un top negro ajustado, que iba a quedar perfecto con los zapatos negros de 10 cm de taco que había comprado.
Kari me insistió en que comprara más y que ella pagaría, ya que viene de una familia millonaria y no le molestaba gastar por mi. Pero me negué hasta que se cansó de insistir. Yo estaba feliz con lo que había comprado para esta noche y no necesitaba de más.
Eran las siete de la tarde así que decidí acostarme unos 15 minutos antes de empezar a prepararme. Puse mi alarma, y sin darme cuenta ya había vuelto a sonar, la apague de mala gana, pensando en que sería una buena idea seguir durmiendo en mi cómoda y perfecta cama a la que amaba y que no dejaba que me despegue de ella. Pero volvió a sonar mi celular y por el tono de Coldplay supe que era Ariel. Ay Dios, esto no va a ser bueno.
"Amor!! Cómo estás??!!"- le dije, habré sonado cola de paja?
"Hola cariño, bien y tu? Qué tal tu día con tu amiga?" .- ok, su "amiga" sonó en tono despectivo, odiaba eso.
"Hey, no lo digas de esa forma, sabes que la amo, deberías parar con eso"-
"Si, pero es imposible si siempre te lleva a todos lados y seguro te busca chicos por allá, y te apuesto lo que quieras que ya te ha dicho para salir esta noche".- dice y solo tengo ganas de colgarlo por la cara pero me contengo y le digo
"Mira Ariel, primero que nada, yo voy donde quiera ir, ella no me obliga a nada (bueno, a veces si pero obvio no le digo eso), estoy cansada de que sigas obsesionándote con eso, no saldre con chicos, si salgo con ella bailo con ella y las demás chicas. Dios! Me tienes cansada!! Y si, hoy voy a salir con ella porque después de un largo año de estudio, quiero salir un poco y divertirme con mis amigas"-. Volví a respirar
" Lo sabía, si esto va a ser así estos meses no creo que logre aguantar"-. Me dice él y acaso EL me está terminando? Esto es una broma?
"Me estás terminando? Tú?"-. Respondo indignada. Es que no lo puedo creer.
"Y si así es como va a seguir, y si vas a estar haciendo de tu vida lo que quieras por allá, eso va a ser lo mejor".- y sin esperar que le pueda decir algo me cuelga. M.e. c.u.e.l.g.a

Me quedo mirando al techo pensando en nada, mi mente está en blanco por unos minutos, luego me pongo a pensar, realmente él me había terminado? Tan inmaduro podía ser a sus 23 años? Por qué la vida se ha empeñado solo en hacerme este tipo de jugadas? Acaso Ariel no me amaba como pensaba que lo hacia? Por qué estaba tan obsesionado y de repente tan inseguro y era un celoso incoherente?

Dios, mis ganas de salir se fueron a la basura, solo quiero quedarme en esta cama sin hablar sin pensar, me duele el pecho, no sé si mi corazón está roto, pero qué rayos?! Son 3 años de relación que terminan en la nada. Realmente había terminado todo?
Quiero llorar pero las lagrimas no se empeñan en salir, bien que cuando estoy emocionada o feliz salen sin que yo se las pida.
Cierro mis ojos y otro largo y profundo suspiro sale desde lo más profundo de mi ser.
Abro los ojos y miro la hora. 9:30 pm. Qué diablos! Esta noche no lo va a arruinar. Tengo una hora y media para estar lista, salgo de un salto de la cama y empiezo a prepararme a toda velocidad.

Cuando estoy toda vestida, decido hacerme una coleta bien alta, me pongo unos labiales rojos, mi corrector de ojeras, un poco de rubor, nada de delineador, solo máscaras para pestañas, para que resalten mis ojos y para las 10:55 pm ya estoy lista. Me miro al espejo y me siento realmente bien. Estos shorts si que favorecen mis piernas con mi piel canela.
Y como lo suponía siempre puntual, Kari ya está tocando la bocina, es la única que puede hacer eso conmigo. No me molesta para nada.
Bajo y doy un beso a mis papás, mi papá me mira frunciendo el ceño.
- Estás hermosa Lu. A quién piensas conquistar esta noche?.- me dice mi padre y yo solo sonrio y salgo corriendo hacia la entrada donde esta Kari impaciente volviendo a tocar la bocina.
- Oye!, es temprano, por qué te apuras tanto? - le digo mientras subo al auto.
- Lu, te amo, estás hermosa y sexy, pero odio que tardes tanto, lo sabes.- solo ruedo los ojos y me río.
- Hola feli, no sabía que estabas atrás, por qué no estás conduciendo tu?.- el chofer de Kari estaba sentado en el asiento de atrás. Si, el chofer, atrás.
- Hola señorita Luciana, ya sabe como es su amiga, quiere manejar ahora que puede.- dice y se encoge de hombros. Y yo suelto una carcajada.
- Es en serio Lu, no se de que te ríes, sabes que voy a bajar de mi Porsche rojo frente al viejo bar y luego le doy a feli que maneje cuando las dos estemos demasiado "felices".- dice y reímos juntas.
Al llegar, Kari estaciono frente a la entrada porque quería que todas las miradas se posaran en ella, así era ella, y yo disfrutaba de eso. Bajó, dió las llaves a feli, y efectivamente todas las miradas, tanto de hombres como de mujeres envidiosas estaban en ella.
Vestía un vestido negro al cuerpo hasta un poco más arriba de su rodilla, strapless en forma de corazón que hacía resaltar sus prominentes pechos, y unos zapatos stiletto de color rojo, que la hacían ver deslumbrante, ella solo sonreía, amaba ese momento, su momento.
Cuando bajé yo, de vuelta todas las miradas, pero esta vez hacia mi, rodé los ojos mientras reía y Kari hablaba con el guardia al que conocíamos perfectamente para que nos dejara pasar al salón V.I.P.
Le decíamos el "viejo bar" no precisamente por ser un lugar viejo o anticuado, todo lo contrario, era uno de los mejores y más lujosos bares/discoteca de la ciudad, que habíamos asistido desde nuestras primeras salidas, gracias a Kari y sus influencias en la sociedad.

Cuando ingresamos, el lugar ya estaba con mucha gente, pero en el V.I.P lo hacían más exclusivos para que la gente pudiera bailar con más espacio sin tener que estar chocándose y molestándose.
Fuimos directo a la barra y mientras ella pedía su margarita, yo pedí lo que más me gustaba, la cerveza. Ella rodó los ojos cuando lo pedí, pero no dijo nada, sabía que era lo que me gustaba.
Mientras le di un trago, decidí sacar mi celular, para saber si Ariel se había dignado en escribirme, pero nada, ningún mensaje, ninguna llamada, nada.
Cuando guardé de vuelta el celular en mi cartera, levanté la cabeza. Y lo vi. Estaba ahí. Frente a mis ojos. Tan perfecto. Con una camisa negra remangada hasta los codos, y unos jeans, que se moldeaban perfecto a su cuerpo. OH POR DIOS. Estaba tan sexy. Y cuando sus ojos se encontraron con los míos, sentí como cada vello de mi cuerpo se erizaba, esos ojos grises que no había notado por los lentes que tenía en la playa.
Se estaba acercando a mi, y quería tomar otro trago para hacer pasar esa sensación que sentía que me quemaba, pero no lograba mover un centímetro de mi cuerpo. Y cuando estuvo lo más cerca que pudo, se inclinó para hablarme al oído y me dijo.
- Así que, ojos color avellana?.- siento la piel de mi oído erizarse, y mis piernas sin querer responderme otra vez. Mierda. Se había dado cuenta que también tenía mis lentes puesto. Lo habría notado en serio? Ajá. Luciana despierta,es solo casualidad.
- Lucy. No es así?.- vuelve a hablarme, y esta vez recuerda mi nombre. Siento mis mejillas sonrojarse y espero que no lo haya notado en la oscuridad. Trato de recobrar la poca conciencia que me queda y le digo.
- En realidad, es Luciana. Vos thiago creo, no es así?.- digo con toda la seguridad con la que puedo hablar en este momento. El me mira, asiente y me da una sonrisa tan perfecta como solo en él puede surgir.
- Por eso, Lucy. - sonríe de vuelta, y yo siento que mi corazón me late tan fuerte, que estoy segura él también lo puede escuchar. Qué me está pasando?

Este intenso amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora