Si existe un Dios en realidad, espero que me perdone. En lo más profundo de mi ser, mi alma está llorando de arrepentimiento.
Mírame, pero hazlo bien. Y admírame, porque soy mejor que tú.
Me da igual lo que digas, mi cabeza no me deja tener culpa. Y si se cuela sin permiso, mi superioridad aplasta a las debilidades.
Y no te voy a pedir perdón, pues nunca fue culpa mía.
¿Qué dices? ¿Quieres algo de mi? Pues alcánzame si puedes. Enséñame que estás a mi altura. Demuéstrame que no te importa nada más que yo, que yo soy suficientemente importante para que dejes todo lo que te importa atrás. Pero no me digas vanidosa, es que simplemente no soy sencilla. Solo soy difícil.
Yo soy grande, tú pequeñx.
Yo, yo, ¡yo!
Soy yo o-no-es-nadie.
También alimenta mi ego, haz que yo me sienta dueña de todo.
Yo tengo que ser tú vida, yo tengo que ser tu todo.
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Cuando hay silencio
De TodoEsto es como la vida... Incomprensible, un caos, pero alguien podría sentirse identificado. Ojalá cada palabra de este pequeño diario te llegue hasta el alma.
