Jungkook era el hombrecito más amable y considerado que existe en el planeta tierra, su madre es su adoración y haría todo para ayudarla a cumplir sus sueños.
Su concepto del amor es muy limitado a la familia, nunca ha pensado en enamorarse de una c...
Señalo al fondo, me ocuparé de darle un lugar a eso después.
—Deberíamos ir a conseguir una cama más grande ahora que tenemos tiempo...
—Odio las mudanzas, ¿tú no? tanto desorden.
Hago una mueca.
—Yoongi hyung es fanático de las mudanzas, ya estoy acostumbrado. Dime, ¿Qué se supone que haremos con tantas habitaciones restantes?— se le ilumina la mirada.
—Podemos dejar dos para invitados.— comienza— Nuestra habitación será la más grande y está en el segundo piso, dejaremos el cuarto de películas justo como está, podemos ambientar la sala correctamente y en resumidas cuentas hacer que la casa luzca como un hogar en lugar de dos habitaciones separadas.
—Podemos hacer eso.
—Y podemos pintar.
—También— me río— ¿Cómo quieres pintar?
Arruga la nariz.
—Eso puedes decidirlo tú, eres el creativo de los dos.—sonríe— Vamos por esa cama, preferiblemente tamaño king.
Asentí, pero tomé su mano y jalé de ella volviendo a hacer que se siente. Observé sus ojos preciosos y llenos de luz.
—Me alegra. Me hace sentir feliz que sea así.— beso una de sus mejillas repetidas veces, eso le hace cosquillas y por consecuente se suelta a reír— Podemos irnos de compras ahora o dentro de unos minutos en los que podemos descansar.
—¿Estás agotado? Puedo darte mimos mientras te cuento que tú padre cambió los turnos de todos, tengo el mismo horario, Eumji entra dos horas después de mi y Sunhoo debe quedarse hasta la noche.
Sonrío ¿por qué será?
—El turno de la noche es el peor, espero que no le esté desgastando mucho.
^o^
—Me gustan estas tres, son gigantescas.
—Bebé, esa última es demasiado—no va a caber en la habitación— cualquiera de estas dos está bien.
—Espera, vi otra al fondo...
Y se va, me volteo hacia la vendedora y me disculpo con la mirada, ella sonríe y niega argumentando que no tiene problema en esperar a que se decida.
Ella simplemente nos sigue por toda la tienda y nos cuenta de que está hecha cada cosa, su costo y de más detalles.
—Esta, siéntate y dime.— lo hago, es suave, siento que me hundo apenas me siento.
—Me gusta, es cómoda, de buen tamaño—al menos sé que cabrá— ¿Llevamos esta o quieres mirar más?
—No, esta es perfecta— mira a la chica— ¿Cuánto tiempo tardarían en enviarla?
—En cuatro horas más estaría llegando.
Ella se retira a hacer todo el trámite y Reya me sacude mientras chilla lleno de emoción.
—No puedo creerlo aún, esta etapa es muy importante en nuestras vidas, Kookie.
—Lo es, tenemos mucho que hacer.
Verla tan contenta me hace olvidar los contras de todo esto, cuando sonríe, ya no pienso en que pasará si no funciona, si duramos poco, si algo nos afecta, si nos entenderemos.
Cuando está tan feliz, solo puedo pensar en que definitivamente estaremos juntos indefinidamente, que todo será perfecto.
—¿No quieres ir de compras al super? Podemos cocinar algo para ambos.
—Yo encantado. Tenemos que llenar la nevera algún día.— con algo que no sea ramen— Aunque no sé si tenga ganas de cocinar ¿vamos a cenar a algún restaurante? tómalo cómo una cita.
—Uh~ me encanta, aunque se siente como traición a tus padres ir a un restaurante distinto al suyo.
—Nah, no tienen que enterarse.—justo ahora están muy en shock con mi mudanza, como que no lo pueden creer todavía—Te quiero llevar a algún lugar bonito, dime que te gustaría.
Nos levantamos. Entrelaza su mano con la mía y balancea el agarre conforme caminamos.
—Ir incluso a la tienda contigo es romántico, me gusta cualquier lugar si es contigo.— eso hace mis mejillas arder, veo como suelta mi mano para hacerle unos cuantos dobleces a las mangas de mi camiseta, ahora estoy enseñando mis brazos completos— Debo presumir a mi novio y sus brazos fuertes llenos de tinta. Te ves sensual.
—Y tú deberías usar shorts más seguido, aunque todos saben que tus primeros tatuajes son míos.
Blanquea los ojos.
—Si, señor, aunque me agrada más la idea de sólo tú viéndolos.
—Yah, no me tientes así.
—No hago nada~
La señalo.
—Resolveremos eso en casa ¿eh? niña atrevida.
—Ok, será como tú digas— sonríe— chico jugo.
—¡Reya!
Fin
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
No saquen aún la historia de biblioteca, tendrán un extra jeje.