Capitulo 9

13 0 0
                                        

Tenemos miedo de que alguien nos importe demasiado por temor de que a la otra persona no leimportemos en absoluto.ELEANOR ROOSEVELT 

                                                                                [Fable]

El restaurante está relativamente tranquilo, lo cual es normal para una noche de domingo, según Jen. El turnose me hace eterno, las cuatro horas parecen doce, sobre todo porque no tengo mucho que hacer, algo queayude a pasar el tiempo.

Miro el reloj. Son las siete y media. Por fin. Treinta minutos para ver a Drew, estoy impaciente.

Aunque me jode que Colin esté aquí. No quiero que vea a Drew recogiéndome. Le prometí que no habríaningún problema y que mantendría a Drew alejado del restaurante.

¿Cómo se supone que iba a imaginar que acabaríamos besándonos y enrollándonos? Pensaba quehabíamos terminado. Acabado. Finito.

Además, estaba muy enfadada con él. Enfadada porque intentara volver a mi vida como si no se hubieramarchado e ahora intentara por todos los medios confundirme incluso más. Besarme, decirme que me echabade menos. Era todo lo que quería escuchar, pero no así. Una pelea en mi trabajo no es forma de reconciliarse. 

Es extraño cómo las cosas cambian en unas horas. Siento como si mi vida estuviera del revés.

Pero en el buen sentido.

—Estás nerviosa —dice Jen cuando pasa por mi lado.

Me balanceo. Algo difícil de hacer, si tenemos en cuenta los tacones. Esta noche llevamos el vestidonegro ajustado que llega a la mitad del muslo, aunque la falda siempre se sube. Por eso me pongo un culottedebajo, por miedo a mostrar todo lo que llevo en un mal movimiento

Me pregunto qué pensará Drew de mi vestido. Me gusta la forma que adopta mi pecho y llevo un sosténespecial solo para Drew. 

Estoy llena de energía nerviosa —explico, lo que suena bastante estúpido pero bueno, no miento.

—¿Por qué? —Levanta una ceja y cruza los brazos. Estamos en el puesto de camareros cerca de la barra,fuera de la vista de los pocos clientes que todavía quedan en la zona de comedor—. ¿Tiene algo que ver conel tío de anoche?

Mierda. No hay secretos aquí, ¿no?

—Puede.

Jen sonríe y sacude la cabeza.

—Colin te matará.

—Oh, dame un respiro.

Hago un gesto desdeñoso con la mano, pero se me empieza a revolver el estómago. ¿Qué pasa si Colin seenfada porque estoy con Drew? No puede controlar mi vida personal, pero le hice la promesa de que nohabría problemas de pareja. 

—Está preocupado por ti. Cree que el tío que estaba merodeando por aquí anoche podría ser unproblema. ¿Quién es? Me sonaba de algo.

No se lo diré. Ya es bastante malo que Owen todavía esté flipando porque salgo con Drew. Si es que loque hay entre nosotros puede llamarse «salir juntos». 

—No es nadie que conozcas. 

Miento porque prácticamente todo el mundo de esta pequeña ciudad ha oído su nombre al menos una odos veces. 

—Ya. Bueno, si fuera tú, lo mantendría en secreto —advierte Jen.

Vale, ahora me estoy enfadando.

—Aun así, ¿por qué Colin hace tanto aspaviento por nuestra vida personal? Es un poco raro, ¿no crees?Es decir, es nuestro jefe. ¿No teme cruzar la línea? 

Segundas Oportunidades.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora